
Sobre simultaneidad hemos dicho algo. Según Kant todo ocurre en acción recíproca y la experiencia presenta su forma como un conjunto o comunidad de objetos en simultaneidad. La acción recíproca quiere decir que a diferencia de lo que ocurre en una serie o sucesión lineal de la realidad donde A explica la emergencia de B pero no ocurre lo inverso, en la simultaneidad así como A determina a B, B a la vez, determina a A. Kant, en su crítica a la razón pura, ofrece ejemplos bastante ilustrativos, como que podemos observar la luna y luego la tierra tanto así como podemos observar en un momento la tierra y después la luna que sigue ahí, eso es simultaneidad. Pero existe un ejemplo más gráfico aún para el concepto de simultaneidad que aparece en dicho libro. Estamos en una habitación y sentimos que hace más calor que lo común, pronto advertimos que una chimenea emite dicho calor excedente, de este modo no podemos decir que la chimenea fuese primero que el calor, para producirlo, puesto que primero percibimos el calor y luego la chimenea, además la chimenea y el calor coexisten en un mismo tiempo puesto que mientras hay calor la chimenea no se ha ido, y sigue emitiéndolo. Causa y efecto de este modo no se explican más como tiempo sucesivos -dice Kant- sino más bien como un recorrido continuo por los estados diferentes de una misma substancia permanente. Causalidad no es tiempo A primero que tiempo B, sino que un estado A de la substancia permanente percibido antes que un estado B de la misma substancia que permanece en un mismo tiempo. El único modo de percibir el tiempo es a través de la continuidad de la experiencia y dicha continuidad se expresa ante el sujeto como sucesión o serie de estados de una misma substancia constante. De este modo Kant nos entrega una base para la comprensión del tiempo y por lo mismo un modelo de análisis a priori (antes o sin referencia a la experiencia) de lo existente.
Permanencia, sucesión y simultaneidad son las tres modalidades del tiempo. La primera da lugar a las otras dos, y luego la sucesión no es tanto una descripción de tiempos distintos como sí lo es de estados espaciales de un fenómeno en un mismo tiempo. La simultaneidad por lo tanto es una coexistencia de lo múltiple que es universal, su ordenamiento es solo linealmente posible. Entonces como dicen los postulados de la experiencia de Kant, la intuición y los conceptos concibe la posibilidad, la sensación da realidad y las condiciones universales dan lo necesario, solo mediante alguna de estas tres vías, la experiencia existe como tal.
Ahondemos en lo anterior, lo cual me parece es un ejemplo claro de la capacidad intelectual de este filósofo que inspiró grandes avances de la ciencia por sus méritos teóricos. El primer postulado del pensar empírico que hace alusión a la relación causal intuición y conceptos/posibilidad se asocia a la idea de las condiciones formales donde el pensamiento se esquematiza y categoriza en función de principios que dan lugar a la posibilidad de que algo luego se haga presente solo a través de dichos esquemas y categorías. El pensamiento humano entrega las pautas y reglas fundamentales que constituyen el espectro de lo posible, aunque estas posibilidades no se hagan manifiestas hasta el momento en que hagan contacto directo a través de la sensación con objetos. El siguiente postulado se refiere a la relación causal sensación/realidad. Es decir abandonamos el intangible mundo de las posibilidades del pensamiento humano del momento en que damos lugar al contacto directo con un objeto que es en realidad un fenómeno que oculta tras este disfraz su naturaleza pura de cosa en sí. Según Kant no podemos o bien, no estamos capacitados ni física, ni intelectualmente para acceder a los objetos como cosa en sí y solo somos capaces, en su lugar de captar fenómenos. El fenómeno nos entrega lo real como algo materialmente condicionado, por ende -esto lo agrego yo- nos sometemos a objetos localizados y sujetos a la ley de exclusión de las demás posibilidades, o bien la ley de la unidad realizada. El nombre de esta ley no tiene mayor importancia, su enunciación solo pretende destacar que es una ley el hecho de que las cosas posean una doble naturaleza –lo que son y lo que posiblemente son- de la cual, a diferencia de como piensa Kant, no sabemos cual es la más pura, si la naturaleza probable de las posibilidades o la naturaleza real de lo localizado. Por último el tercer postulado hace referencia a la relación causal de condiciones universales/necesidad. De este postulado nos encargamos en un siguiente apartado por su importancia radical.
Esta relación entre lo universal y lo necesario, Kant la hace desde el principio del texto Crítica de la razón pura, cuando establece que una crítica supone un pensamiento negativo donde a una estructura o cuerpo existente los definimos a partir de lo que no son, para limpiar las impurezas e imperfección de su definición. De esta manera Kant sostiene que la razón oculta en los sistemas metafísicos y científicos, posee una naturaleza normativa compuesta por principios y reglas que solo son tales en la medida que se hacen universales y necesarios. La universalidad y la necesidad es el único respaldo de limpieza que hace Kant de la razón, y atrás quedan todos los derivados que entorpecen la claridad del concepto. En principios de su búsqueda Kant encuentra aquellas formas que son meras intuiciones del espíritu humano, pero que trascienden todas las posibilidades de conceptualizaciones, hechos, acciones, realidad y materia. Esto es el tiempo y el espacio como intuiciones puras capaces de concebir el universo en todas sus formas, y donde todo lo posiblemente empírico es condicionado. Luego tras una serie de razonamientos lógicos nos conduce a través de la develación de un conjunto amplio de principios y conceptos puros, los cuales no pretendemos enlistar acá, pero algunos ejemplos relevantes son el principio de contradicción (a ninguna cosa conviene un predicado que la contradiga) y el principio supremo de los juicios sintéticos a priori (todo objeto esta bajo las condiciones necesarias de la unidad sintética de lo múltiple de la intuición en una experiencia posible). A través de la consideración del espacio y el tiempo en los razonamientos que construyen estos principios, ambos conceptos, lo universal y lo necesario, parecen ser los requisitos básicos de toda lógica a priori. Lo universal lo entendemos como lo omnipresente y como la extensión infinita de las magnitudes espaciales y temporales. Lo necesario entonces lo explicaré desde una interpretación lo más seria posible de los fundamentos lógicos de Kant, para lo cual procederemos mediante un razonamiento negativo o bien crítico, partiendo del concepto ya definido de lo universal. Posteriormente añadiremos una definición auxiliar de tipo ecológica para el concepto de necesidad.
Si estudiamos lo necesario desde una negación de lo universal, diremos que mientras este último está en todas partes y en todo tiempo, la necesidad es unitaria, es decir, ocupa una coordenada espacial y temporal a la vez. Estas ideas parecen ser conocidas si es que han sido leídas y comprendidas las entradas anteriores (¡lo cual es todo un mérito!), no obstante la reiteración de estas ideas entregan un núcleo a una tesis que en esta etapa de desarrollo del texto, aún no está resuelta. Si lo pensamos de una manera ecológica donde tenemos, en su versión más simple, un organismo y medio ambiente formando un ecosistema que se autorreproduce, pensemos la necesidad como aquello que el organismo requiere del medio tanto para su reproducción y desarrollo como para la adaptación a este medio. La necesidad entonces está impuesta por condiciones del medio como por condiciones del organismo. Esto no resuelve nada aún en cuanto a una definición negativa de la necesidad con respecto a lo universal, pero sí nos entrega una paradoja que hay que resolver. Si en la definición inicial dijimos que negativamente la necesidad es unitaria en términos espaciales y temporales, en contraste con la omnipresencia de lo universal, el decir luego, en la definición ecológica, que la necesidad es impuesta tanto por el medio como por el organismo -entendiendo que el organismo es la diferencia del ecosistema y el medio- estamos claramente frente a una antinomia, puesto que de este modo organismo y medio forman una totalidad y la necesidad, al estar en ambas sería total y no unitaria como en la primera definición.
Según la definición ecológica la necesidad correspondería a una totalidad al igual que ocurre con lo universal en la definición negativa o crítica. Para conciliar estas dos definiciones debemos hacer algunos ajustes, esto si pretendemos que ambas son verdaderas. Intentaremos a continuación, darle solución a la contradicción mediante la vía lógica de las matemáticas, anticipando un posible fracaso.
Si a es universo y b es necesidad
a + b = 1; a > b porque b es la negación de a y por lo tanto b distinto de a (al ser distinto no puede ser mayor, porque el resultado total es 1, entonces b = 0 en la definición negativa y luego b =
1 en la definición ecológica (porque b es una totalidad en tal definición)
entonces podemos proponer una solución del siguiente tipo:a + b = 1 => b = 1 donde a > b
(a = 2/3) + (b=1/3) = 1 => b = 1
donde 2/3 > 1/3
b = 1/3
b = 1/3 /(·3)
3b = 3/3
3b = 1
3b – 1 = 0
3(b – 1) = 0 ****
b – 1 = 0/3 ***
b – 1 = 0 **
b = 1 * => b = 1
Con lo anterior se demuestra que la supuesta solución a la contradicción no solo es una pérdida de tiempo para el razonamiento matemático, sino que además conduce a errores que pueden ser aberrantes para las matemáticas. Nada se puede hacer por conciliar ambas propuestas, solo faltando a la lógica exacta de las matemáticas podríamos pensar que dicha conciliación es posible. Sin embargo el uso de **** hasta * constituyen faltas a las cuales incurrimos fácilmente cuando creímos ilusamente haber encontrado la solución adecuada. Dicha contradicción no se puede conciliar en el plano lógico de las matemáticas, aunque quizás algo podría hacerse desde la filosofía, dado que esta permite licencias al libre pensamiento que a la vez están restringidas a intelectos altamente ociosos pero agudamente incisivos como el del autor. En suma, el problema claramente es que hemos dado tres valores distintos a una variable en una misma ecuación. Primero en la definición negativa b = o, luego en la definición ecológica b = 1 y luego para “resolver” la contradicción, b = 1/3. Esto no está muy alejado de un concepto de necesidad que buscamos, puesto que lo que matemáticamente es una aberración, o sea darle 3 valores distintos a una variable en una misma ecuación, en filosofía se puede hacer perfectamente, apelando a un razonamiento complejo que asume la ambigüedad de los conceptos. El concepto de necesidad que luego asociaremos al de simultaneidad, tiene 3 formas posibles de ser concebido. La primera es una forma de valor cero, donde lo necesario es aquello a lo cual no se accede, que se define en razón de lo carente, de lo no presente. Luego, aquella premisa económica que dice que los recursos son escasos y las necesidades son ilimitadas, o dicho de otra forma, mientras la riqueza crece aritméticamente, el crecimiento de las necesidades es geométrico corresponde a una definición de necesidad ilimitada de las necesidades que cubre todas las posibilidades de carencia pero se identifica en la unidad. Esta definición es más compleja que la anterior puesto que apela a que la necesidad como conjunto cubre el 100% de las posibilidades puesto que su cantidad es indeterminada. Una definición de este tipo tiene valor 1 puesto que el entero es la totalidad de los decimales representados como probabilidades. Una última definición de necesidad sería una definición parcial, que nos dice que la necesidad es tal en la medida que algo falta porque se posee parcialmente, de manera que si las necesidades (como plantea la definición anterior) no acaban es porque son permanentemente satisfechas pero solo parcialmente. Siempre se satisface una parte de la necesidad y es a raíz de su dosis permanente, que se constituye como necesidad propiamente tal. Esto asume que la necesidad no se puede satisfacer en un 100% pero sí en fracción siendo 1/3 el valor de esta necesidad, que no es una estimación arbitraria, sino que obedece a la razón mas simple para definir algo que se satisface a menor grado que lo que no se satisface, en una proporción de 1 tercera parte.
Estos tipos de necesidad de valor 0, 1/3 y 1, constituyen posibilidades no excluyentes de definir la necesidad, o sea que puede coexistir de manera simultánea en un concepto. La simultaneidad es el criterio por excelencia de definición del concepto de necesidad, y más aún si entendemos que el tiempo se define solo simultaneamente, mediante la comprensión de lo permanente, lo sucesivo o serial y lo simultaneo propiamente tal. Luego, la memoria decíamos en la entrada anterior que se define en función de cuatro procesos principales, de actualización, recordación, olvido y aprendizaje (pueden haber más pero también son simultáneos a estos puesto que la memoria es un registro temporal y el tiempo es simultáneo). Kant no explicitó el tiempo como algo simultáneo, sino más bien absoluto, y que en función de la parcialidad de su aprensión en la sensibilidad y la intuición lograba ser concebido. No obstante, al explicar las tres formas del tiempo (permanencia, sucesión y simultaneidad) deja bien claro que todo lo que ocupa un espacio, lo ocupa al mismo tiempo, y que los cambios de disposición de dichos objetos localizados, que son los que dan génesis al tiempo, ocurren o bien todos al mismo tiempo, o no ocurren, porque no hay más que un solo tiempo y un solo espacio. Ahora bien si el tiempo es simultáneo, lo universal y lo necesario también lo son, puesto que ambos se definen en función del tiempo y el espacio. La necesidad es el criterio por excelencia de la unidad en lo múltiple, lo necesario en su complejidad conceptual, se identifica con la idea de que puede adoptar valores (como los anteriores) y el hecho que permanecer en la indeterminación, hasta ser identificado con un momento y lugar determinado, no se manifiesta. Si bien hasta ahora hemos hablado de totalidades e indeterminaciones, con el concepto de necesidad podríamos estar dando nuestro primer paso hacia lo particular. La necesidad no se manifiesta hasta el preciso momento en que es percibida por un organismo en su relación con su entorno. El organismo ocupa un lugar en su entorno que ningún otro organismo de la especie, ni un cuerpo de cualquier tipo puede ocupar. Esta es su exclusividad, es su reserva. Esta reserva genera que una parte del entorno o el medio sea apropiado. Un organismo, por ejemplo una bacteria, ocupa una región limitada o mínima de espacio, puede ser en un ambiente anaeróbico o aeróbico, puede ser en materia orgánica o inorgánica, puede ser en altas temperaturas o bajas, donde sea que lo hace cierra las opciones para que otra bacteria ocupe el mismo lugar o mismo espacio en el mismo tiempo. Se convierte así en objeto de experiencia, un fenómeno aprehensible mediante el entendimiento y la sensibilidad microscópica. Este ínfimo margen espacio temporal posee implicancias de las mayores proporciones, este evento en que un microorganismo bacteriano se sitúa en coordenadas espaciales y temporales y las restringe al uso propio, es el primer caso de límite y condicionamiento del universo y es la forma más simple y pura de comenzar a concebir los márgenes universales que tanto ansiamos encontrar. La apropiación que hace un ser vivo de una fracción del tiempo y el espacio, es el primer incidente que sufre la armonía de lo absoluto y lo totalizado. Al aparecer la vida en las coordenadas témporo-espaciales, desaparece una coordenada de las posibilidades de manifestación de eventos, es decir, el universo se restringe. El evento de un organismo situado en su medio, es el principio de localización que organiza la realidad y condiciona el universo de probabilidades. ¿Como es posible esto?, ¿como podemos limitar lo probable? - introduciendo la necesidad de manifestación como mecanismo de libertad opuesto o definido negativamente a lo universal-. La necesidad cumple la importante función de limitar el universo, la vida con sus requerimientos de reproducción y desarrollo, es el caso ejemplar de como opera este mecanismo.
La necesidad era según las tres definiciones, total, parcial y ausente. Esta contradicción propia de las definiciones totales como universos probables, solo se puede manifestar mediante la restricción temporal y espacial. Ahora bien, de todas las formas o métodos posibles de limitar el tiempo y el espacio, ninguna es tan eficaz como la necesidad que además de ser total, parcial y ausente, es consecuentemente, "universo, parte y negación" y para esto debe tener una contraparte a la cual "emular, parcializar y negar", o sea el universo y su definición conceptual probable. Con estos tres requisitos o criterios, la necesidad por una parte constituye un universo emulado del universo probable, y por lo mismo este universo es limitado, puesto que de otro modo no sería emulación, sino igualdad. Luego, constituye una fractura y sectorización del universo probable y la única manera de hacer esto es mediante la manifestación de eventos, el único cambio posible para un universo de probabilidades es la manifestación de eventos. Por último, niega la naturaleza básica del universo probable en la materialidad, constituyendo sistemas alternos al universo de probabilidades, es decir, sistemas limitados e imperfectos. La necesidad entonces transforma lo probable en real, esto lo hace de tres modos y todos ellos convergen en la idea de la unidad aislada. La configuración de sistemas por parte de la necesidad como mecanismo de realización, cierra posibilidades en la determinación de momentos restringidos en espacios restringidos y como dijimos antes, la vida es el ejemplo idóneo.
Un ser vivo limita las posibilidades de supervivencia de otros seres, esto se llama la lucha por la vida. El instinto de supervivencia que acompaña a cualquier ser vivo, es consecuencia de su manifestación como evento y diferenciación de su medio. Un organismo convierte conceptualmente todo la diferencia entre él y el ecosistema en el que vive, en medio, donde todo el proceso evolutivo que conocemos se reduce a un proceso en que progresivamente esta diferenciación de organismo/medio, comienza a afectar al organismo mismo estableciendose diferenciaciones orgánicas o internas al organismo. El medio como decíamos es la exclusión del organismo en un sistema de reproducción o ecosistema. A la vez un organismo conforme se despliega la complejidad en el sistema, aumenta progresivamente sus elementos de reproducción ampliando sus márgenes de reserva de espacio y tiempo, constriñendo más y más las posibilidades de determinación de otros seres. Esta progresiva ampliación de los márgenes sistémicos de un organismo tiene dos consecuencias principales: reducción recíproca de posibilidades de ampliación de márgenes espacio temporales entre los sistemas vivos; y además genera un proceso recursivo de reproducción interna dentro del mismo organismo. Empecemos con la segunda y la primera se explicará sola. Cuando el organismo se apropia de mayores márgenes espacio temporales, adquiere nuevas posibilidades de manifestación propia o interna (la resta externa de posibilidades se convierte en suma interna), con esto su organización de posibilidades de reproducción incluye agrupamientos de eventos simples internamente. Cuando un organismo crece, expande sus márgenes de sobrevivencia, y por lo tanto asiste su manifestación con garantías. Estas garantías son tendencias que el organismo reproduce, en su autorreproducción. El proceso recursivo se explica por la recursividad de estas tendencias: Anteriormente se restringía el universo de probabilidades y aumentaba el universo de eventos o universo real; así la unidad aislada resta posibilidades a otros eventos y aumenta las propias. Lo analógico entre las tendencias del universo y la unidad es reproducido internamente como tendencia de suma y resta en la unidad que se convierte en universo a medida que aumenta sus propias posibilidades. De hecho un evento manifestado que adquiere necesidades, es ya un universo de probabilidades aunque tenga solo dos probabilidades simples, satisfacción o no de la necesidad. Los impulsos sexuales son una muestra de las necesidades humanas y a la vez son el evento más próximo a las bases mismas de la reproducción (obviamente solo en principio). De esta manera una necesidad como esta es garante de determinación de eventos asociados a encuentros entre organismos, nacimiento de organismos y organización entre organismos, respectivamente el encuentro, nacimiento y organización estables de organismos cumple funciones de concentración espacial, aumentos de cantidades y permanencia temporal. Así entramos en el plano de sistemas más complejos que aún queremos postergar en mor de la amplitud conceptual que en este texto sigue una tendencia cónica desde su punto focal. Por ahora dejamos en claro la importancia de la necesidad en la determinación de los eventos en un universo de probabilidades.
Este proceso que aquí comienza que por ahora deja muchas cosas no resueltas y concibe más dudas que respuestas, es el inicio de un largo (o también muy corto, casi espontáneo) proceso de construcción de una serie de eventos de determinación, en la satisfacción de necesidades, con lo cual el proceso de reproducción de la vida comienza con una ola de trazos o líneas cruzadas que simbolizan las secuencias de eventos que se alienan en tendencias o garantías de reproducción. Así tenemos la parte material del proceso de secuencias o series lineales de tiempo, reemplazando relativamente la simultaneidad. Estas series lineales, ocurren como veremos tanto en el escenario lógico de un ecosistema compuesto por organismo y medio, como también ocurre así en otra unidad sistémica no material que continúa, el universo material ahora relegado a márgenes que empiezan y terminan en el pensamiento humano.
Permanencia, sucesión y simultaneidad son las tres modalidades del tiempo. La primera da lugar a las otras dos, y luego la sucesión no es tanto una descripción de tiempos distintos como sí lo es de estados espaciales de un fenómeno en un mismo tiempo. La simultaneidad por lo tanto es una coexistencia de lo múltiple que es universal, su ordenamiento es solo linealmente posible. Entonces como dicen los postulados de la experiencia de Kant, la intuición y los conceptos concibe la posibilidad, la sensación da realidad y las condiciones universales dan lo necesario, solo mediante alguna de estas tres vías, la experiencia existe como tal.
Ahondemos en lo anterior, lo cual me parece es un ejemplo claro de la capacidad intelectual de este filósofo que inspiró grandes avances de la ciencia por sus méritos teóricos. El primer postulado del pensar empírico que hace alusión a la relación causal intuición y conceptos/posibilidad se asocia a la idea de las condiciones formales donde el pensamiento se esquematiza y categoriza en función de principios que dan lugar a la posibilidad de que algo luego se haga presente solo a través de dichos esquemas y categorías. El pensamiento humano entrega las pautas y reglas fundamentales que constituyen el espectro de lo posible, aunque estas posibilidades no se hagan manifiestas hasta el momento en que hagan contacto directo a través de la sensación con objetos. El siguiente postulado se refiere a la relación causal sensación/realidad. Es decir abandonamos el intangible mundo de las posibilidades del pensamiento humano del momento en que damos lugar al contacto directo con un objeto que es en realidad un fenómeno que oculta tras este disfraz su naturaleza pura de cosa en sí. Según Kant no podemos o bien, no estamos capacitados ni física, ni intelectualmente para acceder a los objetos como cosa en sí y solo somos capaces, en su lugar de captar fenómenos. El fenómeno nos entrega lo real como algo materialmente condicionado, por ende -esto lo agrego yo- nos sometemos a objetos localizados y sujetos a la ley de exclusión de las demás posibilidades, o bien la ley de la unidad realizada. El nombre de esta ley no tiene mayor importancia, su enunciación solo pretende destacar que es una ley el hecho de que las cosas posean una doble naturaleza –lo que son y lo que posiblemente son- de la cual, a diferencia de como piensa Kant, no sabemos cual es la más pura, si la naturaleza probable de las posibilidades o la naturaleza real de lo localizado. Por último el tercer postulado hace referencia a la relación causal de condiciones universales/necesidad. De este postulado nos encargamos en un siguiente apartado por su importancia radical.
Esta relación entre lo universal y lo necesario, Kant la hace desde el principio del texto Crítica de la razón pura, cuando establece que una crítica supone un pensamiento negativo donde a una estructura o cuerpo existente los definimos a partir de lo que no son, para limpiar las impurezas e imperfección de su definición. De esta manera Kant sostiene que la razón oculta en los sistemas metafísicos y científicos, posee una naturaleza normativa compuesta por principios y reglas que solo son tales en la medida que se hacen universales y necesarios. La universalidad y la necesidad es el único respaldo de limpieza que hace Kant de la razón, y atrás quedan todos los derivados que entorpecen la claridad del concepto. En principios de su búsqueda Kant encuentra aquellas formas que son meras intuiciones del espíritu humano, pero que trascienden todas las posibilidades de conceptualizaciones, hechos, acciones, realidad y materia. Esto es el tiempo y el espacio como intuiciones puras capaces de concebir el universo en todas sus formas, y donde todo lo posiblemente empírico es condicionado. Luego tras una serie de razonamientos lógicos nos conduce a través de la develación de un conjunto amplio de principios y conceptos puros, los cuales no pretendemos enlistar acá, pero algunos ejemplos relevantes son el principio de contradicción (a ninguna cosa conviene un predicado que la contradiga) y el principio supremo de los juicios sintéticos a priori (todo objeto esta bajo las condiciones necesarias de la unidad sintética de lo múltiple de la intuición en una experiencia posible). A través de la consideración del espacio y el tiempo en los razonamientos que construyen estos principios, ambos conceptos, lo universal y lo necesario, parecen ser los requisitos básicos de toda lógica a priori. Lo universal lo entendemos como lo omnipresente y como la extensión infinita de las magnitudes espaciales y temporales. Lo necesario entonces lo explicaré desde una interpretación lo más seria posible de los fundamentos lógicos de Kant, para lo cual procederemos mediante un razonamiento negativo o bien crítico, partiendo del concepto ya definido de lo universal. Posteriormente añadiremos una definición auxiliar de tipo ecológica para el concepto de necesidad.
Si estudiamos lo necesario desde una negación de lo universal, diremos que mientras este último está en todas partes y en todo tiempo, la necesidad es unitaria, es decir, ocupa una coordenada espacial y temporal a la vez. Estas ideas parecen ser conocidas si es que han sido leídas y comprendidas las entradas anteriores (¡lo cual es todo un mérito!), no obstante la reiteración de estas ideas entregan un núcleo a una tesis que en esta etapa de desarrollo del texto, aún no está resuelta. Si lo pensamos de una manera ecológica donde tenemos, en su versión más simple, un organismo y medio ambiente formando un ecosistema que se autorreproduce, pensemos la necesidad como aquello que el organismo requiere del medio tanto para su reproducción y desarrollo como para la adaptación a este medio. La necesidad entonces está impuesta por condiciones del medio como por condiciones del organismo. Esto no resuelve nada aún en cuanto a una definición negativa de la necesidad con respecto a lo universal, pero sí nos entrega una paradoja que hay que resolver. Si en la definición inicial dijimos que negativamente la necesidad es unitaria en términos espaciales y temporales, en contraste con la omnipresencia de lo universal, el decir luego, en la definición ecológica, que la necesidad es impuesta tanto por el medio como por el organismo -entendiendo que el organismo es la diferencia del ecosistema y el medio- estamos claramente frente a una antinomia, puesto que de este modo organismo y medio forman una totalidad y la necesidad, al estar en ambas sería total y no unitaria como en la primera definición.
Según la definición ecológica la necesidad correspondería a una totalidad al igual que ocurre con lo universal en la definición negativa o crítica. Para conciliar estas dos definiciones debemos hacer algunos ajustes, esto si pretendemos que ambas son verdaderas. Intentaremos a continuación, darle solución a la contradicción mediante la vía lógica de las matemáticas, anticipando un posible fracaso.
Si a es universo y b es necesidad
a + b = 1; a > b porque b es la negación de a y por lo tanto b distinto de a (al ser distinto no puede ser mayor, porque el resultado total es 1, entonces b = 0 en la definición negativa y luego b =
1 en la definición ecológica (porque b es una totalidad en tal definición)
entonces podemos proponer una solución del siguiente tipo:a + b = 1 => b = 1 donde a > b
(a = 2/3) + (b=1/3) = 1 => b = 1
donde 2/3 > 1/3
b = 1/3
b = 1/3 /(·3)
3b = 3/3
3b = 1
3b – 1 = 0
3(b – 1) = 0 ****
b – 1 = 0/3 ***
b – 1 = 0 **
b = 1 * => b = 1
Con lo anterior se demuestra que la supuesta solución a la contradicción no solo es una pérdida de tiempo para el razonamiento matemático, sino que además conduce a errores que pueden ser aberrantes para las matemáticas. Nada se puede hacer por conciliar ambas propuestas, solo faltando a la lógica exacta de las matemáticas podríamos pensar que dicha conciliación es posible. Sin embargo el uso de **** hasta * constituyen faltas a las cuales incurrimos fácilmente cuando creímos ilusamente haber encontrado la solución adecuada. Dicha contradicción no se puede conciliar en el plano lógico de las matemáticas, aunque quizás algo podría hacerse desde la filosofía, dado que esta permite licencias al libre pensamiento que a la vez están restringidas a intelectos altamente ociosos pero agudamente incisivos como el del autor. En suma, el problema claramente es que hemos dado tres valores distintos a una variable en una misma ecuación. Primero en la definición negativa b = o, luego en la definición ecológica b = 1 y luego para “resolver” la contradicción, b = 1/3. Esto no está muy alejado de un concepto de necesidad que buscamos, puesto que lo que matemáticamente es una aberración, o sea darle 3 valores distintos a una variable en una misma ecuación, en filosofía se puede hacer perfectamente, apelando a un razonamiento complejo que asume la ambigüedad de los conceptos. El concepto de necesidad que luego asociaremos al de simultaneidad, tiene 3 formas posibles de ser concebido. La primera es una forma de valor cero, donde lo necesario es aquello a lo cual no se accede, que se define en razón de lo carente, de lo no presente. Luego, aquella premisa económica que dice que los recursos son escasos y las necesidades son ilimitadas, o dicho de otra forma, mientras la riqueza crece aritméticamente, el crecimiento de las necesidades es geométrico corresponde a una definición de necesidad ilimitada de las necesidades que cubre todas las posibilidades de carencia pero se identifica en la unidad. Esta definición es más compleja que la anterior puesto que apela a que la necesidad como conjunto cubre el 100% de las posibilidades puesto que su cantidad es indeterminada. Una definición de este tipo tiene valor 1 puesto que el entero es la totalidad de los decimales representados como probabilidades. Una última definición de necesidad sería una definición parcial, que nos dice que la necesidad es tal en la medida que algo falta porque se posee parcialmente, de manera que si las necesidades (como plantea la definición anterior) no acaban es porque son permanentemente satisfechas pero solo parcialmente. Siempre se satisface una parte de la necesidad y es a raíz de su dosis permanente, que se constituye como necesidad propiamente tal. Esto asume que la necesidad no se puede satisfacer en un 100% pero sí en fracción siendo 1/3 el valor de esta necesidad, que no es una estimación arbitraria, sino que obedece a la razón mas simple para definir algo que se satisface a menor grado que lo que no se satisface, en una proporción de 1 tercera parte.
Estos tipos de necesidad de valor 0, 1/3 y 1, constituyen posibilidades no excluyentes de definir la necesidad, o sea que puede coexistir de manera simultánea en un concepto. La simultaneidad es el criterio por excelencia de definición del concepto de necesidad, y más aún si entendemos que el tiempo se define solo simultaneamente, mediante la comprensión de lo permanente, lo sucesivo o serial y lo simultaneo propiamente tal. Luego, la memoria decíamos en la entrada anterior que se define en función de cuatro procesos principales, de actualización, recordación, olvido y aprendizaje (pueden haber más pero también son simultáneos a estos puesto que la memoria es un registro temporal y el tiempo es simultáneo). Kant no explicitó el tiempo como algo simultáneo, sino más bien absoluto, y que en función de la parcialidad de su aprensión en la sensibilidad y la intuición lograba ser concebido. No obstante, al explicar las tres formas del tiempo (permanencia, sucesión y simultaneidad) deja bien claro que todo lo que ocupa un espacio, lo ocupa al mismo tiempo, y que los cambios de disposición de dichos objetos localizados, que son los que dan génesis al tiempo, ocurren o bien todos al mismo tiempo, o no ocurren, porque no hay más que un solo tiempo y un solo espacio. Ahora bien si el tiempo es simultáneo, lo universal y lo necesario también lo son, puesto que ambos se definen en función del tiempo y el espacio. La necesidad es el criterio por excelencia de la unidad en lo múltiple, lo necesario en su complejidad conceptual, se identifica con la idea de que puede adoptar valores (como los anteriores) y el hecho que permanecer en la indeterminación, hasta ser identificado con un momento y lugar determinado, no se manifiesta. Si bien hasta ahora hemos hablado de totalidades e indeterminaciones, con el concepto de necesidad podríamos estar dando nuestro primer paso hacia lo particular. La necesidad no se manifiesta hasta el preciso momento en que es percibida por un organismo en su relación con su entorno. El organismo ocupa un lugar en su entorno que ningún otro organismo de la especie, ni un cuerpo de cualquier tipo puede ocupar. Esta es su exclusividad, es su reserva. Esta reserva genera que una parte del entorno o el medio sea apropiado. Un organismo, por ejemplo una bacteria, ocupa una región limitada o mínima de espacio, puede ser en un ambiente anaeróbico o aeróbico, puede ser en materia orgánica o inorgánica, puede ser en altas temperaturas o bajas, donde sea que lo hace cierra las opciones para que otra bacteria ocupe el mismo lugar o mismo espacio en el mismo tiempo. Se convierte así en objeto de experiencia, un fenómeno aprehensible mediante el entendimiento y la sensibilidad microscópica. Este ínfimo margen espacio temporal posee implicancias de las mayores proporciones, este evento en que un microorganismo bacteriano se sitúa en coordenadas espaciales y temporales y las restringe al uso propio, es el primer caso de límite y condicionamiento del universo y es la forma más simple y pura de comenzar a concebir los márgenes universales que tanto ansiamos encontrar. La apropiación que hace un ser vivo de una fracción del tiempo y el espacio, es el primer incidente que sufre la armonía de lo absoluto y lo totalizado. Al aparecer la vida en las coordenadas témporo-espaciales, desaparece una coordenada de las posibilidades de manifestación de eventos, es decir, el universo se restringe. El evento de un organismo situado en su medio, es el principio de localización que organiza la realidad y condiciona el universo de probabilidades. ¿Como es posible esto?, ¿como podemos limitar lo probable? - introduciendo la necesidad de manifestación como mecanismo de libertad opuesto o definido negativamente a lo universal-. La necesidad cumple la importante función de limitar el universo, la vida con sus requerimientos de reproducción y desarrollo, es el caso ejemplar de como opera este mecanismo.
La necesidad era según las tres definiciones, total, parcial y ausente. Esta contradicción propia de las definiciones totales como universos probables, solo se puede manifestar mediante la restricción temporal y espacial. Ahora bien, de todas las formas o métodos posibles de limitar el tiempo y el espacio, ninguna es tan eficaz como la necesidad que además de ser total, parcial y ausente, es consecuentemente, "universo, parte y negación" y para esto debe tener una contraparte a la cual "emular, parcializar y negar", o sea el universo y su definición conceptual probable. Con estos tres requisitos o criterios, la necesidad por una parte constituye un universo emulado del universo probable, y por lo mismo este universo es limitado, puesto que de otro modo no sería emulación, sino igualdad. Luego, constituye una fractura y sectorización del universo probable y la única manera de hacer esto es mediante la manifestación de eventos, el único cambio posible para un universo de probabilidades es la manifestación de eventos. Por último, niega la naturaleza básica del universo probable en la materialidad, constituyendo sistemas alternos al universo de probabilidades, es decir, sistemas limitados e imperfectos. La necesidad entonces transforma lo probable en real, esto lo hace de tres modos y todos ellos convergen en la idea de la unidad aislada. La configuración de sistemas por parte de la necesidad como mecanismo de realización, cierra posibilidades en la determinación de momentos restringidos en espacios restringidos y como dijimos antes, la vida es el ejemplo idóneo.
Un ser vivo limita las posibilidades de supervivencia de otros seres, esto se llama la lucha por la vida. El instinto de supervivencia que acompaña a cualquier ser vivo, es consecuencia de su manifestación como evento y diferenciación de su medio. Un organismo convierte conceptualmente todo la diferencia entre él y el ecosistema en el que vive, en medio, donde todo el proceso evolutivo que conocemos se reduce a un proceso en que progresivamente esta diferenciación de organismo/medio, comienza a afectar al organismo mismo estableciendose diferenciaciones orgánicas o internas al organismo. El medio como decíamos es la exclusión del organismo en un sistema de reproducción o ecosistema. A la vez un organismo conforme se despliega la complejidad en el sistema, aumenta progresivamente sus elementos de reproducción ampliando sus márgenes de reserva de espacio y tiempo, constriñendo más y más las posibilidades de determinación de otros seres. Esta progresiva ampliación de los márgenes sistémicos de un organismo tiene dos consecuencias principales: reducción recíproca de posibilidades de ampliación de márgenes espacio temporales entre los sistemas vivos; y además genera un proceso recursivo de reproducción interna dentro del mismo organismo. Empecemos con la segunda y la primera se explicará sola. Cuando el organismo se apropia de mayores márgenes espacio temporales, adquiere nuevas posibilidades de manifestación propia o interna (la resta externa de posibilidades se convierte en suma interna), con esto su organización de posibilidades de reproducción incluye agrupamientos de eventos simples internamente. Cuando un organismo crece, expande sus márgenes de sobrevivencia, y por lo tanto asiste su manifestación con garantías. Estas garantías son tendencias que el organismo reproduce, en su autorreproducción. El proceso recursivo se explica por la recursividad de estas tendencias: Anteriormente se restringía el universo de probabilidades y aumentaba el universo de eventos o universo real; así la unidad aislada resta posibilidades a otros eventos y aumenta las propias. Lo analógico entre las tendencias del universo y la unidad es reproducido internamente como tendencia de suma y resta en la unidad que se convierte en universo a medida que aumenta sus propias posibilidades. De hecho un evento manifestado que adquiere necesidades, es ya un universo de probabilidades aunque tenga solo dos probabilidades simples, satisfacción o no de la necesidad. Los impulsos sexuales son una muestra de las necesidades humanas y a la vez son el evento más próximo a las bases mismas de la reproducción (obviamente solo en principio). De esta manera una necesidad como esta es garante de determinación de eventos asociados a encuentros entre organismos, nacimiento de organismos y organización entre organismos, respectivamente el encuentro, nacimiento y organización estables de organismos cumple funciones de concentración espacial, aumentos de cantidades y permanencia temporal. Así entramos en el plano de sistemas más complejos que aún queremos postergar en mor de la amplitud conceptual que en este texto sigue una tendencia cónica desde su punto focal. Por ahora dejamos en claro la importancia de la necesidad en la determinación de los eventos en un universo de probabilidades.
Este proceso que aquí comienza que por ahora deja muchas cosas no resueltas y concibe más dudas que respuestas, es el inicio de un largo (o también muy corto, casi espontáneo) proceso de construcción de una serie de eventos de determinación, en la satisfacción de necesidades, con lo cual el proceso de reproducción de la vida comienza con una ola de trazos o líneas cruzadas que simbolizan las secuencias de eventos que se alienan en tendencias o garantías de reproducción. Así tenemos la parte material del proceso de secuencias o series lineales de tiempo, reemplazando relativamente la simultaneidad. Estas series lineales, ocurren como veremos tanto en el escenario lógico de un ecosistema compuesto por organismo y medio, como también ocurre así en otra unidad sistémica no material que continúa, el universo material ahora relegado a márgenes que empiezan y terminan en el pensamiento humano.






