miércoles 4 de febrero de 2009

"La búsqueda de los límites del Universo". Parte V


Sobre simultaneidad hemos dicho algo. Según Kant todo ocurre en acción recíproca y la experiencia presenta su forma como un conjunto o comunidad de objetos en simultaneidad. La acción recíproca quiere decir que a diferencia de lo que ocurre en una serie o sucesión lineal de la realidad donde A explica la emergencia de B pero no ocurre lo inverso, en la simultaneidad así como A determina a B, B a la vez, determina a A. Kant, en su crítica a la razón pura, ofrece ejemplos bastante ilustrativos, como que podemos observar la luna y luego la tierra tanto así como podemos observar en un momento la tierra y después la luna que sigue ahí, eso es simultaneidad. Pero existe un ejemplo más gráfico aún para el concepto de simultaneidad que aparece en dicho libro. Estamos en una habitación y sentimos que hace más calor que lo común, pronto advertimos que una chimenea emite dicho calor excedente, de este modo no podemos decir que la chimenea fuese primero que el calor, para producirlo, puesto que primero percibimos el calor y luego la chimenea, además la chimenea y el calor coexisten en un mismo tiempo puesto que mientras hay calor la chimenea no se ha ido, y sigue emitiéndolo. Causa y efecto de este modo no se explican más como tiempo sucesivos -dice Kant- sino más bien como un recorrido continuo por los estados diferentes de una misma substancia permanente. Causalidad no es tiempo A primero que tiempo B, sino que un estado A de la substancia permanente percibido antes que un estado B de la misma substancia que permanece en un mismo tiempo. El único modo de percibir el tiempo es a través de la continuidad de la experiencia y dicha continuidad se expresa ante el sujeto como sucesión o serie de estados de una misma substancia constante. De este modo Kant nos entrega una base para la comprensión del tiempo y por lo mismo un modelo de análisis a priori (antes o sin referencia a la experiencia) de lo existente.


Permanencia, sucesión y simultaneidad son las tres modalidades del tiempo. La primera da lugar a las otras dos, y luego la sucesión no es tanto una descripción de tiempos distintos como sí lo es de estados espaciales de un fenómeno en un mismo tiempo. La simultaneidad por lo tanto es una coexistencia de lo múltiple que es universal, su ordenamiento es solo linealmente posible. Entonces como dicen los postulados de la experiencia de Kant, la intuición y los conceptos concibe la posibilidad, la sensación da realidad y las condiciones universales dan lo necesario, solo mediante alguna de estas tres vías, la experiencia existe como tal.


Ahondemos en lo anterior, lo cual me parece es un ejemplo claro de la capacidad intelectual de este filósofo que inspiró grandes avances de la ciencia por sus méritos teóricos. El primer postulado del pensar empírico que hace alusión a la relación causal intuición y conceptos/posibilidad se asocia a la idea de las condiciones formales donde el pensamiento se esquematiza y categoriza en función de principios que dan lugar a la posibilidad de que algo luego se haga presente solo a través de dichos esquemas y categorías. El pensamiento humano entrega las pautas y reglas fundamentales que constituyen el espectro de lo posible, aunque estas posibilidades no se hagan manifiestas hasta el momento en que hagan contacto directo a través de la sensación con objetos. El siguiente postulado se refiere a la relación causal sensación/realidad. Es decir abandonamos el intangible mundo de las posibilidades del pensamiento humano del momento en que damos lugar al contacto directo con un objeto que es en realidad un fenómeno que oculta tras este disfraz su naturaleza pura de cosa en sí. Según Kant no podemos o bien, no estamos capacitados ni física, ni intelectualmente para acceder a los objetos como cosa en sí y solo somos capaces, en su lugar de captar fenómenos. El fenómeno nos entrega lo real como algo materialmente condicionado, por ende -esto lo agrego yo- nos sometemos a objetos localizados y sujetos a la ley de exclusión de las demás posibilidades, o bien la ley de la unidad realizada. El nombre de esta ley no tiene mayor importancia, su enunciación solo pretende destacar que es una ley el hecho de que las cosas posean una doble naturaleza –lo que son y lo que posiblemente son- de la cual, a diferencia de como piensa Kant, no sabemos cual es la más pura, si la naturaleza probable de las posibilidades o la naturaleza real de lo localizado. Por último el tercer postulado hace referencia a la relación causal de condiciones universales/necesidad. De este postulado nos encargamos en un siguiente apartado por su importancia radical.


Esta relación entre lo universal y lo necesario, Kant la hace desde el principio del texto Crítica de la razón pura, cuando establece que una crítica supone un pensamiento negativo donde a una estructura o cuerpo existente los definimos a partir de lo que no son, para limpiar las impurezas e imperfección de su definición. De esta manera Kant sostiene que la razón oculta en los sistemas metafísicos y científicos, posee una naturaleza normativa compuesta por principios y reglas que solo son tales en la medida que se hacen universales y necesarios. La universalidad y la necesidad es el único respaldo de limpieza que hace Kant de la razón, y atrás quedan todos los derivados que entorpecen la claridad del concepto. En principios de su búsqueda Kant encuentra aquellas formas que son meras intuiciones del espíritu humano, pero que trascienden todas las posibilidades de conceptualizaciones, hechos, acciones, realidad y materia. Esto es el tiempo y el espacio como intuiciones puras capaces de concebir el universo en todas sus formas, y donde todo lo posiblemente empírico es condicionado. Luego tras una serie de razonamientos lógicos nos conduce a través de la develación de un conjunto amplio de principios y conceptos puros, los cuales no pretendemos enlistar acá, pero algunos ejemplos relevantes son el principio de contradicción (a ninguna cosa conviene un predicado que la contradiga) y el principio supremo de los juicios sintéticos a priori (todo objeto esta bajo las condiciones necesarias de la unidad sintética de lo múltiple de la intuición en una experiencia posible). A través de la consideración del espacio y el tiempo en los razonamientos que construyen estos principios, ambos conceptos, lo universal y lo necesario, parecen ser los requisitos básicos de toda lógica a priori. Lo universal lo entendemos como lo omnipresente y como la extensión infinita de las magnitudes espaciales y temporales. Lo necesario entonces lo explicaré desde una interpretación lo más seria posible de los fundamentos lógicos de Kant, para lo cual procederemos mediante un razonamiento negativo o bien crítico, partiendo del concepto ya definido de lo universal. Posteriormente añadiremos una definición auxiliar de tipo ecológica para el concepto de necesidad.


Si estudiamos lo necesario desde una negación de lo universal, diremos que mientras este último está en todas partes y en todo tiempo, la necesidad es unitaria, es decir, ocupa una coordenada espacial y temporal a la vez. Estas ideas parecen ser conocidas si es que han sido leídas y comprendidas las entradas anteriores (¡lo cual es todo un mérito!), no obstante la reiteración de estas ideas entregan un núcleo a una tesis que en esta etapa de desarrollo del texto, aún no está resuelta. Si lo pensamos de una manera ecológica donde tenemos, en su versión más simple, un organismo y medio ambiente formando un ecosistema que se autorreproduce, pensemos la necesidad como aquello que el organismo requiere del medio tanto para su reproducción y desarrollo como para la adaptación a este medio. La necesidad entonces está impuesta por condiciones del medio como por condiciones del organismo. Esto no resuelve nada aún en cuanto a una definición negativa de la necesidad con respecto a lo universal, pero sí nos entrega una paradoja que hay que resolver. Si en la definición inicial dijimos que negativamente la necesidad es unitaria en términos espaciales y temporales, en contraste con la omnipresencia de lo universal, el decir luego, en la definición ecológica, que la necesidad es impuesta tanto por el medio como por el organismo -entendiendo que el organismo es la diferencia del ecosistema y el medio- estamos claramente frente a una antinomia, puesto que de este modo organismo y medio forman una totalidad y la necesidad, al estar en ambas sería total y no unitaria como en la primera definición.


Según la definición ecológica la necesidad correspondería a una totalidad al igual que ocurre con lo universal en la definición negativa o crítica. Para conciliar estas dos definiciones debemos hacer algunos ajustes, esto si pretendemos que ambas son verdaderas. Intentaremos a continuación, darle solución a la contradicción mediante la vía lógica de las matemáticas, anticipando un posible fracaso.

Si a es universo y b es necesidad

a + b = 1; a > b porque b es la negación de a y por lo tanto b distinto de a (al ser distinto no puede ser mayor, porque el resultado total es 1, entonces b = 0 en la definición negativa y luego b =
1 en la definición ecológica (porque b es una totalidad en tal definición)

entonces podemos proponer una solución del siguiente tipo:a + b = 1 => b = 1 donde a > b

(a = 2/3) + (b=1/3) = 1 => b = 1

donde 2/3 > 1/3

b = 1/3

b = 1/3 /(·3)

3b = 3/3

3b = 1

3b – 1 = 0

3(b – 1) = 0 ****

b – 1 = 0/3 ***

b – 1 = 0 **

b = 1 * => b = 1



Con lo anterior se demuestra que la supuesta solución a la contradicción no solo es una pérdida de tiempo para el razonamiento matemático, sino que además conduce a errores que pueden ser aberrantes para las matemáticas. Nada se puede hacer por conciliar ambas propuestas, solo faltando a la lógica exacta de las matemáticas podríamos pensar que dicha conciliación es posible. Sin embargo el uso de **** hasta * constituyen faltas a las cuales incurrimos fácilmente cuando creímos ilusamente haber encontrado la solución adecuada. Dicha contradicción no se puede conciliar en el plano lógico de las matemáticas, aunque quizás algo podría hacerse desde la filosofía, dado que esta permite licencias al libre pensamiento que a la vez están restringidas a intelectos altamente ociosos pero agudamente incisivos como el del autor. En suma, el problema claramente es que hemos dado tres valores distintos a una variable en una misma ecuación. Primero en la definición negativa b = o, luego en la definición ecológica b = 1 y luego para “resolver” la contradicción, b = 1/3. Esto no está muy alejado de un concepto de necesidad que buscamos, puesto que lo que matemáticamente es una aberración, o sea darle 3 valores distintos a una variable en una misma ecuación, en filosofía se puede hacer perfectamente, apelando a un razonamiento complejo que asume la ambigüedad de los conceptos. El concepto de necesidad que luego asociaremos al de simultaneidad, tiene 3 formas posibles de ser concebido. La primera es una forma de valor cero, donde lo necesario es aquello a lo cual no se accede, que se define en razón de lo carente, de lo no presente. Luego, aquella premisa económica que dice que los recursos son escasos y las necesidades son ilimitadas, o dicho de otra forma, mientras la riqueza crece aritméticamente, el crecimiento de las necesidades es geométrico corresponde a una definición de necesidad ilimitada de las necesidades que cubre todas las posibilidades de carencia pero se identifica en la unidad. Esta definición es más compleja que la anterior puesto que apela a que la necesidad como conjunto cubre el 100% de las posibilidades puesto que su cantidad es indeterminada. Una definición de este tipo tiene valor 1 puesto que el entero es la totalidad de los decimales representados como probabilidades. Una última definición de necesidad sería una definición parcial, que nos dice que la necesidad es tal en la medida que algo falta porque se posee parcialmente, de manera que si las necesidades (como plantea la definición anterior) no acaban es porque son permanentemente satisfechas pero solo parcialmente. Siempre se satisface una parte de la necesidad y es a raíz de su dosis permanente, que se constituye como necesidad propiamente tal. Esto asume que la necesidad no se puede satisfacer en un 100% pero sí en fracción siendo 1/3 el valor de esta necesidad, que no es una estimación arbitraria, sino que obedece a la razón mas simple para definir algo que se satisface a menor grado que lo que no se satisface, en una proporción de 1 tercera parte.


Estos tipos de necesidad de valor 0, 1/3 y 1, constituyen posibilidades no excluyentes de definir la necesidad, o sea que puede coexistir de manera simultánea en un concepto. La simultaneidad es el criterio por excelencia de definición del concepto de necesidad, y más aún si entendemos que el tiempo se define solo simultaneamente, mediante la comprensión de lo permanente, lo sucesivo o serial y lo simultaneo propiamente tal. Luego, la memoria decíamos en la entrada anterior que se define en función de cuatro procesos principales, de actualización, recordación, olvido y aprendizaje (pueden haber más pero también son simultáneos a estos puesto que la memoria es un registro temporal y el tiempo es simultáneo). Kant no explicitó el tiempo como algo simultáneo, sino más bien absoluto, y que en función de la parcialidad de su aprensión en la sensibilidad y la intuición lograba ser concebido. No obstante, al explicar las tres formas del tiempo (permanencia, sucesión y simultaneidad) deja bien claro que todo lo que ocupa un espacio, lo ocupa al mismo tiempo, y que los cambios de disposición de dichos objetos localizados, que son los que dan génesis al tiempo, ocurren o bien todos al mismo tiempo, o no ocurren, porque no hay más que un solo tiempo y un solo espacio. Ahora bien si el tiempo es simultáneo, lo universal y lo necesario también lo son, puesto que ambos se definen en función del tiempo y el espacio. La necesidad es el criterio por excelencia de la unidad en lo múltiple, lo necesario en su complejidad conceptual, se identifica con la idea de que puede adoptar valores (como los anteriores) y el hecho que permanecer en la indeterminación, hasta ser identificado con un momento y lugar determinado, no se manifiesta. Si bien hasta ahora hemos hablado de totalidades e indeterminaciones, con el concepto de necesidad podríamos estar dando nuestro primer paso hacia lo particular. La necesidad no se manifiesta hasta el preciso momento en que es percibida por un organismo en su relación con su entorno. El organismo ocupa un lugar en su entorno que ningún otro organismo de la especie, ni un cuerpo de cualquier tipo puede ocupar. Esta es su exclusividad, es su reserva. Esta reserva genera que una parte del entorno o el medio sea apropiado. Un organismo, por ejemplo una bacteria, ocupa una región limitada o mínima de espacio, puede ser en un ambiente anaeróbico o aeróbico, puede ser en materia orgánica o inorgánica, puede ser en altas temperaturas o bajas, donde sea que lo hace cierra las opciones para que otra bacteria ocupe el mismo lugar o mismo espacio en el mismo tiempo. Se convierte así en objeto de experiencia, un fenómeno aprehensible mediante el entendimiento y la sensibilidad microscópica. Este ínfimo margen espacio temporal posee implicancias de las mayores proporciones, este evento en que un microorganismo bacteriano se sitúa en coordenadas espaciales y temporales y las restringe al uso propio, es el primer caso de límite y condicionamiento del universo y es la forma más simple y pura de comenzar a concebir los márgenes universales que tanto ansiamos encontrar. La apropiación que hace un ser vivo de una fracción del tiempo y el espacio, es el primer incidente que sufre la armonía de lo absoluto y lo totalizado. Al aparecer la vida en las coordenadas témporo-espaciales, desaparece una coordenada de las posibilidades de manifestación de eventos, es decir, el universo se restringe. El evento de un organismo situado en su medio, es el principio de localización que organiza la realidad y condiciona el universo de probabilidades. ¿Como es posible esto?, ¿como podemos limitar lo probable? - introduciendo la necesidad de manifestación como mecanismo de libertad opuesto o definido negativamente a lo universal-. La necesidad cumple la importante función de limitar el universo, la vida con sus requerimientos de reproducción y desarrollo, es el caso ejemplar de como opera este mecanismo.


La necesidad era según las tres definiciones, total, parcial y ausente. Esta contradicción propia de las definiciones totales como universos probables, solo se puede manifestar mediante la restricción temporal y espacial. Ahora bien, de todas las formas o métodos posibles de limitar el tiempo y el espacio, ninguna es tan eficaz como la necesidad que además de ser total, parcial y ausente, es consecuentemente, "universo, parte y negación" y para esto debe tener una contraparte a la cual "emular, parcializar y negar", o sea el universo y su definición conceptual probable. Con estos tres requisitos o criterios, la necesidad por una parte constituye un universo emulado del universo probable, y por lo mismo este universo es limitado, puesto que de otro modo no sería emulación, sino igualdad. Luego, constituye una fractura y sectorización del universo probable y la única manera de hacer esto es mediante la manifestación de eventos, el único cambio posible para un universo de probabilidades es la manifestación de eventos. Por último, niega la naturaleza básica del universo probable en la materialidad, constituyendo sistemas alternos al universo de probabilidades, es decir, sistemas limitados e imperfectos. La necesidad entonces transforma lo probable en real, esto lo hace de tres modos y todos ellos convergen en la idea de la unidad aislada. La configuración de sistemas por parte de la necesidad como mecanismo de realización, cierra posibilidades en la determinación de momentos restringidos en espacios restringidos y como dijimos antes, la vida es el ejemplo idóneo.


Un ser vivo limita las posibilidades de supervivencia de otros seres, esto se llama la lucha por la vida. El instinto de supervivencia que acompaña a cualquier ser vivo, es consecuencia de su manifestación como evento y diferenciación de su medio. Un organismo convierte conceptualmente todo la diferencia entre él y el ecosistema en el que vive, en medio, donde todo el proceso evolutivo que conocemos se reduce a un proceso en que progresivamente esta diferenciación de organismo/medio, comienza a afectar al organismo mismo estableciendose diferenciaciones orgánicas o internas al organismo. El medio como decíamos es la exclusión del organismo en un sistema de reproducción o ecosistema. A la vez un organismo conforme se despliega la complejidad en el sistema, aumenta progresivamente sus elementos de reproducción ampliando sus márgenes de reserva de espacio y tiempo, constriñendo más y más las posibilidades de determinación de otros seres. Esta progresiva ampliación de los márgenes sistémicos de un organismo tiene dos consecuencias principales: reducción recíproca de posibilidades de ampliación de márgenes espacio temporales entre los sistemas vivos; y además genera un proceso recursivo de reproducción interna dentro del mismo organismo. Empecemos con la segunda y la primera se explicará sola. Cuando el organismo se apropia de mayores márgenes espacio temporales, adquiere nuevas posibilidades de manifestación propia o interna (la resta externa de posibilidades se convierte en suma interna), con esto su organización de posibilidades de reproducción incluye agrupamientos de eventos simples internamente. Cuando un organismo crece, expande sus márgenes de sobrevivencia, y por lo tanto asiste su manifestación con garantías. Estas garantías son tendencias que el organismo reproduce, en su autorreproducción. El proceso recursivo se explica por la recursividad de estas tendencias: Anteriormente se restringía el universo de probabilidades y aumentaba el universo de eventos o universo real; así la unidad aislada resta posibilidades a otros eventos y aumenta las propias. Lo analógico entre las tendencias del universo y la unidad es reproducido internamente como tendencia de suma y resta en la unidad que se convierte en universo a medida que aumenta sus propias posibilidades. De hecho un evento manifestado que adquiere necesidades, es ya un universo de probabilidades aunque tenga solo dos probabilidades simples, satisfacción o no de la necesidad. Los impulsos sexuales son una muestra de las necesidades humanas y a la vez son el evento más próximo a las bases mismas de la reproducción (obviamente solo en principio). De esta manera una necesidad como esta es garante de determinación de eventos asociados a encuentros entre organismos, nacimiento de organismos y organización entre organismos, respectivamente el encuentro, nacimiento y organización estables de organismos cumple funciones de concentración espacial, aumentos de cantidades y permanencia temporal. Así entramos en el plano de sistemas más complejos que aún queremos postergar en mor de la amplitud conceptual que en este texto sigue una tendencia cónica desde su punto focal. Por ahora dejamos en claro la importancia de la necesidad en la determinación de los eventos en un universo de probabilidades.


Este proceso que aquí comienza que por ahora deja muchas cosas no resueltas y concibe más dudas que respuestas, es el inicio de un largo (o también muy corto, casi espontáneo) proceso de construcción de una serie de eventos de determinación, en la satisfacción de necesidades, con lo cual el proceso de reproducción de la vida comienza con una ola de trazos o líneas cruzadas que simbolizan las secuencias de eventos que se alienan en tendencias o garantías de reproducción. Así tenemos la parte material del proceso de secuencias o series lineales de tiempo, reemplazando relativamente la simultaneidad. Estas series lineales, ocurren como veremos tanto en el escenario lógico de un ecosistema compuesto por organismo y medio, como también ocurre así en otra unidad sistémica no material que continúa, el universo material ahora relegado a márgenes que empiezan y terminan en el pensamiento humano.

lunes 26 de enero de 2009

"La búsqueda de los límites del Universo". Parte IV


Anteriormente he insistido en la idea de lo probable como algo existente en simultaneidad con la realidad y radicado en el incesante pensamiento humano. La coexistencia de las probabilidades y la realidad conlleva que puede generarse una especie de confusión con respecto a nuestra situación en la vida, precisamente me propongo abordar esta confusión entre probabilidades y realidad en esta entrada para así intentar explicar aquello que se denomina "nuestra situación". Para esto requiero retomar resumidamente el hilo central de este texto que hasta ahora se constituye por 4 entradas. Anteriormente hacía alusión al tema de ¿qué es universo?, luego podríamos añadir una pregunta auxiliar que es ¿que es "realmente" universo"?, al respondernos esta última pregunta excluimos la posibilidad de integrar las probabilidades, puesto que realidad y probabilidad se definen por exclusión. Honestamente, preguntarnos sobre qué es realmente universo, es más apropiado y claro de responder que preguntarnos sobre que es universo, puesto que integrar lo probable relativiza la definición y la amplía a tal punto de no satisfacer como respuesta. Bueno, esto se debe principalmente al hecho de que preguntarnos sobre el universo y además hacerlo con alusión a su "ser", es una pregunta del tipo más fundamental posible y se interpreta como una totalidad. Todo cabe como respuesta parcial ante dicha pregunta y nada es factible de alcanzar un status objetivo como respuesta. Solo podemos avanzar parcial y progresivamente hacia una respuesta, y esto supone que enlistemos aquellos elementos más genéricos que puedan abarcar zonas semánticas amplias y por tanto más próximas al área total. Aquellos conceptos que abarcan componentes del universo en su máxima amplitud los llamaremos conceptos máximos y tienen la característica principal de aludir a lo real (y no a lo probable). Algunos de los conceptos máximos más útiles para la definición del universo real son: las leyes físicas, los elementos fundamentales, la vida, la sociedad, el ser humano y la psique o mente humana. También pudimos acudir a conceptos mas abstractos como sistemas, estructuras, funciones, ordenes, etc., que agrupan la información y la clasifican dinámicamente, no obstante estos conceptos no tienen una referencia a lo real tan inmediata como los expuestos al principio.


Para entender dichos conceptos máximos y economizar información, a fin de que su exposición sea viable, debemos operar como opera la memoria humana, codificar la información en elementos o símbolos recurrentes y básicos que se iteran en ordenamientos parcialmente similares. El procedimiento más simple en este sentido es la recursividad sistémica. Partimos del elemento más fundamental de la lista y lo tomamos como unidad repetitiva, luego lo ubicamos en el concepto más inmediato de la lista y partiendo de la definición inicial, sacamos su diferencia que con respecto a los demás elementos es mínima, por ser el más próximo a la unidad inicial. En la medida que el universo está integrado por materia orgánica e inerte, la vida no puede ser ese concepto inicial, entonces sospechamos que podrían ser las leyes físicas fundamentales o bien los elementos fundamentales que siguen dichas leyes. Para esto debemos confirmar que estos elementos y leyes están en todos los ámbitos siguientes. Procedemos entonces de la siguiente manera. Primero que todo aclaramos que entre leyes y elementos nos quedamos con ambos, provisoriamente, como unidad fundamental puesto que así podemos abordar más ágilmente la diferencia entre parte e interacción.


Quarks se unen mediante bosones y entre sí forman protones y neutrones, estos se unen mediante la interacción nuclear fuerte y luego mediante el electromagnetismo unen núcleo atómico y electrones. Átomos se unen en moléculas, las moléculas se asocian a monómeros y luego polímeros para dar paso a proteínas, lípidos y azúcares con los cuales formamos células. Aquí comenzamos a hablar de la vida, las células se asocian a tejidos y un tejido especial es el tejido nervioso. Se forma el sistema nervioso central a partir de un tipo especial de células (neuronas asistidas por células gliales) que interaccionan mediante enlaces sinápticos. A través de este sistema se da lugar a un nivel de conciencia como propiedad emergente deslocalizado que logra apropiarse de la realidad en una manera intangible y etérea. Ahora hablamos de psique. La psique asocia entonces no solo elementos tangibles como los átomos, sino que da lugar a un elemento emergente como el símbolo. Mediante símbolos asociados a un momento fonológico, formamos un sistema lingüístico que luego se asocia a una cultura, estamos ahora en el concepto de ser humano. El ser humano se reproduce mediante un grupo familiar, se asocia a otro mediante intereses, se generan relaciones de intercambio simbólico y material. Los seres humanos entregan valor tanto a sus relaciones como a sus elementos de intercambio con lo cual aparecen sistemas morales como la religión, la ideología o la ciencia. Tipos de valoración de la realidad que difieren entre sí y se conocen como instituciones sociales. Entramos ahora al concepto de sociedad. La sociedad se identifica en una relación con sus instituciones internas y su entorno o ecosistema natural. Las sociedades se desarrollan internamente mediante la comunicación y externamente mediante la observación de su entorno, en ambos casos movilizan información, en el primer caso explícitamente y en el segundo de manera tácita. Esa información se reúne en sistemas conceptuales o teóricos que concluyen leyes y reconocen elementos fundamentales a partir de los cuales se constituyen la naturaleza, la vida, el ser humano, la psique, la sociedad y el universo. Acabamos de dar una vuelta en círculo en una simulación tímida de un sistema conceptual y teórico que intenta conocerlo todo, el universo desde sus bases hasta sus límites. Si estos razonamientos fueran acertados, el universo sería circular y el modo de conocerlo sería a través de un razonamiento tautológico. Esto ocurrió porque seguimos un razonamiento unilineal de interacción de elementos para formar niveles complejos de interacción.


Podemos proceder de una manera alternativa, mediante razonamientos no lineales, estos es fractalizados. Para esto debemos encontrar un elemento o figura que se autorreplique a sí mismo infinitamente. Este elemento debe estar presente en todos los niveles de complejidad. Este elemento o figura podría ser el lenguaje, debido a que todos los niveles de complejidad tienen una referencia lingüística asociada. Un concepto inicial se asocia a una idea y a través de esta relación se derivan nuevas ideas y nuevos conceptos en mayor cantidad, pero mediante la misma relación simbólica. Estos conceptos generados lingüísticamente pueden ser, y de hecho son, aquellas conclusiones conceptuales y teóricas que hacen referencia a la idea de leyes y elementos fundamentales, también corresponden a la vida, psique, ser humano y sociedad. Entonces la constitución del universo se fractaliza a partir de una estructura inicial que asocia idea y concepto y se autorreplica desde sí misma. Así el universo adquiere una forma espiral donde la misma forma inicial se amplifica a medida que la línea temporal-espacial del pensamiento humano, se extiende. El problema es que la relación simbólica nos remite al pensamiento humano y a una forma probable ante su alternativa circular. En este sentido el universo sería 50% probable de forma circular y 50% probable de forma espiral. Sin duda que la forma circular está mas cercana a la naturaleza real del universo, mientras que la naturaleza espiral está mas asociada a la naturaleza probable. No obstante no podemos descartar por ahora ninguna de ambas formas puesto que la decisión de adoptar un razonamiento lineal o uno fractal fue arbitraria. Pero ¿en qué momento no aparece dicha decisión arbitraria para la descripción del universo? El mismo hecho inicial de optar por una naturaleza real ante una probable fue arbitrio del autor. Esto último jamás cesa ante un concepto tan amplio, más bien omniabarcador, como el universo.


Es el ángulo de observación de quién concibe, el que da forma a algo tan magno como el universo. Si el observador es parte de lo observado se produce aquel obstáculo epistemológico que tanto ha pesado sobre el status científico de las ciencias sociales. En esta medida el observador es condicionado por su propia presencia. Por mucho tiempo las ciencias naturales se han sentido eximidas de este peso epistemológico, pero ciertamente si asumimos la complejidad de las relaciones que integran el universo real en un todo no abarcable más que probabilísticamente, estamos frente a una extensión de dicho obstáculo hacia los horizontes conceptuales de la ciencia en general. Un biólogo es un ser vivo, un físico es un sistema integrado de interacciones, un químico es una reacción, un antropólogo es un objeto cultural, un sociólogo agente social, un lingüista es una oración, un psicólogo es una conciencia y así etc. Todo dominio conceptual está concebido por sí mismo y por un complemento externo. Aquello que aparece como externo al dominio conceptual pero que complementa la definición es parte de otro dominio conceptual que también se define por sí mismo y por un complemento externo, y así sucesivamente. Entonces ¿qué queda? - definitivamente solo queda concebir desde la autorreferencialidad. Todo derivado lógico se somete a su propia lógica.


Debido a que no podemos ver más que a través de conceptos y formas, la realidad demanda conceptos y formas lógicas porque la realidad misma es conceptual. Los hechos o acontecimientos admitidos como parte del gobierno empírico o fáctico, no son más que la relación conceptual de eventos inicialmente dispersos. Una colisión entre dos automóviles, es una advertencia conceptual del siguiente tipo: Automóvil = carrocería + velocidad + tripulantes; colisión = automóvil + automóvil. Otros resultados posibles a la unión de todos estos elementos son: carrera de automóviles, remolque de automóviles, persecución de automóviles. Añadir detalles a la escena, se traduce en aumentar la cantidad de elementos y esto no hace más que ampliar los posibles resultados a las ecuaciones. Por ejemplo si añadimos fuego a la colisión, algunos resultados posibles son carrera, remolque o persecución de automóviles con conductores encendiendo un cigarrillo. Bueno lo vulgar del ejemplo nos ahorra tiempo de enlistar elementos incesantemente. Las relaciones conceptuales, en principio subjetivas e individuales, se colectivizan y objetivizan. Esto es solo mínimamente real. Aquellas ideas y definiciones que son socialmente aceptadas y reproducidas, no hacen ni el 1% de aquellas ideas y definiciones que son socialmente rechazadas. Esto se constata por el hecho de que la memoria que registra ejemplos para comparar cantidades entre lo socialmente aceptado y lo socialmente rechazado es individual y subjetiva y solo ahí, en ese razonamiento personalizado y localizado, tiene lugar dicha comparación. Si se alude a otros tipo de memoria como un libro o la memoria artificial, fácilmente podemos contrargumentar que dichas memorias son mera compilación de símbolos letras y números respectivamente, que no tienen ningún sentido hasta el preciso momento en que son interpretados subjetivamente en la memoria humana. Ahora bien dicha interpretación subjetiva no es totalmente arbitraria o libre. Esta fuertemente condicionada.


Los límites a esta interpretación de los símbolos y los conceptos, los impone la situación particular del observador, no es el observador mismo el que posee un naturaleza limitada, sino que en realidad son límites temporales y espaciales que ocupa la coordenada de ubicación del observador, su situación. El observador necesita situarse o simplemente no es concebible. El concepto de observador es un sujeto orientado desde un punto o eje determinado, posee un ángulo de observación que le otorga un rango de observación limitado. Los hermeneutas aluden que los condicionamientos son parte de un proceso histórico de tradiciones. Pero dichas tradiciones no son más que el resultado de un ejercicio de omisión de otras tradiciones no presentes en la situación espacio temporal del observador. El mismo idioma del observador del cual extrae los conceptos de aproximación a la realidad, son producto de una exclusión de otras posibilidades.


Ahora bien, no podemos confundir los límites espacio temporales impuestos por la coordenada del observador, con una determinación meramente física de los sistemas de percepción, o bien sí, podemos hacerlo en cuanto a los sistemas de percepción, pero no con los sistemas de concepción. Estos se condicionan por límites de registro, estos son límites en la memoria del observador. La memoria del observador es un aspecto central para la comprensión del contexto, concepto hacia el cual queremos llegar en esta entrada al menos de un modo declarativo. La memoria modifica el contexto tal como un niño ve un cielo nublado, mientras que un adulto ve el abrigo que debe ponerse porque posiblemente llueva, porque en su memoria tiene el registro de que el cielo nublado antecede a la lluvia y esta demanda abrigo. La memoria adquiere presencia en su relación con conceptos y no así con perceptos, más bien lo hace en su capacidad de asociación lineal de conceptos, establece secuencias de razonamientos. El observador se conecta con nociones intangibles y las enlaza en razonamientos lineales. Esto lo explica la Inteligencia Artificial de manera más clara que nadie. El procesador de un sistema de información inteligente o bien un agente opera mediante un conjunto de caracteres que se enlistan en un vector. Estos caracteres son las unidades de combinación que dan un conjunto amplio, pero limitado de posibilidades. Para orientar dichas posibilidades hacia una acción determinada, se requiere de un algoritmo, que establece un procedimiento de combinación para resultados esperados. El algoritmo opera como un mecanismo de selección de posibilidades dentro de la matriz de posibilidades derivadas del vector de caracteres. Hasta aquí no hay memoria. La memoria aparece cuando dicho algoritmo es capaz de modificarse y dar lugar a nuevas posibilidades de combinación de los caracteres del vector, esto mediante un estímulo condicional del entorno. Esto se conoce como actualización. Cuando el agente integra nueva información el algoritmo queda retrasado con respecto a las posibilidades de acción del agente, la actualización es fundamental para que el agente se ajuste a las nuevas condiciones. La memoria en este sentido es presentificar y no solo recordación.


Por otra parte es innegable que para que dicho proceso de actualización sea viable, es necesario que intervengan otros procesos fundamentales como el aprendizaje, la recordación y principalmente el olvido. Los últimos estudios de la memoria humana han concluido que tan importante como recordar es olvidar y este último proceso tiene una importancia radical en la constitución del contexto. El olvido es simplemente la omisión de posibilidades de combinación de caracteres del vector, esto sin considerar que antes pudieron estar presentes en el campo de acción del agente. Por otra parte no se trata de vincular un tiempo previo con uno posterior. Para comprender el contexto, debemos entender que las coordenadas espacio temporales que imponen las posibilidades de percepción y concepción a un observador localizado, imponen simultaneidad. La construcción lineal del tiempo, no es más que uno más de los recursos de linealidad en el razonamiento como economía simbólica. En la memoria, pasado y presente coexisten simultaneamente. Lo que hubo como posibilidad, es lo hay ahora como posible acción, todo es una posibilidad, nada es real hasta el momento de la acción. El espacio que ocupa un elemento probabilístico es de tal magnitud ínfima que no ocupa espacio, un elemento probabilístico es menor en proporciones exageradas que un símbolo, es algo así como un "nanosímbolo". En esta naturaleza ínfima sin espacio, es que radica su capacidad de simultaneidad. Entonces los mecanismos que trabajan con dichos elementos probabilísticos, tales como los procesos de aprendizaje, recordación y olvido, es posible que operen en la actualización de posibilidades y antecedan a la acción, como también es posible que dichos procesos no operen y la acción sea espontánea. De hecho la acción es espontánea, puesto que sus antecesores son solo conceptuales, si una acción A condujo a una acción B eso es solo probable, excluyendo un posible C,D....Z. Además si los procesos que anteceden a la acción son suposiciones contrafácticas, en el ámbito de lo real, son solo suposiciones probables que pueden operar como no pueden operar, para el hecho empírico esto es algo irrelevante. La memoria es un mecanismo de selección de probabilidades, ahora las posibilidades de combinación de los caracteres del vector son solo una probabilidad como conjunto y puede que haya otros vectores no advertidos que tengan igual o mayor incidencia en la acción que lo que se espera.


La memoria crea realidades, y las crea desde ángulos específicos de observación donde los vectores responden a distintos procesos de actualización, esto es así porque las memorias coexisten y se condicionan mutuamente. A pesar de la inmaterialidad de la memoria, es lo más cercano a la coherencia y la referencia inmediata hacia la realidad desde la localidad de un agente, esta referencia no se puede adjudicar, ni a una cultura compartida, ni a una sociedad, ni a una naturaleza específica, nada más claro que el razonamiento lineal de la memoria que da génesis al tiempo y dibuja los márgenes espaciales. A través del proceso de actualización el agente -humano- se sitúa en las coordenadas espacio-temporales ejerciendo acciones y por tanto adquiere materialidad. Sin memoria no hay sentido y sin sentido no hay relación entre una coordenada y otra, en tal descoordinación nada es real. Para observar un vector de caracteres o matriz de posibilidades de acción se asume que es como observar directamente el diámetro de una línea sin ver su largo, o más fácil aún, el diámetro de un spaghetti perfectamente recto que oculta su largo en el punto de observación de su diámetro. El spaghetti es la línea temporal que asocia eventos, pero la memoria en su proceso principal de actualización observa solo un punto que corresponde, al extremo de dicho segmento temporal. El segmento temporal corresponde a una coordinación de los eventos biográficos, las condiciones biográficas exponen al agente a un momento de reestructuración del campo de posibilidades, el extremo de dicho segmento o spaghetti, se adecua a las condiciones y se pierde la linealidad en favor de la puntualidad. Esta puntualidad en que el largo se oculta en la exposición directa del diámetro del vector perfectamente recto, es el modo auténtico de observación de una totalidad, las totalidades solo son accesibles en la simultaneidad, es decir, en ausencia de tiempo y espacio. Aunque hay que advertir que solo analíticamente podemos separar puntos de segmentos ya que la memoria, recuerda, olvida, aprende y actualiza al mismo tiempo y nosotros lo percibimos separadamente.


Para graficar este proceso de observación directa del vector hay que ejecutar el comando "mspaint" y activar la linea curva, hacer click en la hoja una vez, luego hacer un segundo click sobre el mismo punto y luego un tercero que puede desviarse del eje original, aunque esta tercera vez sin soltar el botón de click, así mientras no movamos el mouse observamos el diámetro de un vector perfectamente recto, a medida que movemos el vector, se asoma una curva que corresponde al efecto que ejerce la materia en las coordenadas de tiempo espacio. La curva es la simultaneidad de linea/punto o bien si se prefiere, de diámetro/vector que se presenta al observador localizado frente al diámetro. Cuando la curva no se ve estamos en la simultaneidad y el vector es perfectamente recto, cuando ejercemos la acción de mover el mouse, se asoma la curva y estamos frente a simultaneidad de diámetro y vector, es decir, ahí opera la memoria en razonamientos lineales (curvados) y sus mecanismos de asociación lineal de razonamientos: aprendizaje, recordación, olvido y actualización. Como vemos la simultaneidad siempre está presente y se esquematiza como un punto, mientras que la linealidad solo aparece con la movilización de fuerzas y la presencia de un estímulo que curva los vectores rectos dando lugar a la forma lineal de tiempo y espacio.


Lo más interesante es que el resultado de esa simultaneidad de procesos es una totalidad, inconcebible desde la localidad, puesto que el agente localizado siempre está en movimiento, afectado por la acción de otros que curvan el espacio y tiempo con su materialidad, el agente está en órbita permanentemente. En este momento inconcebible (entonces ¿cómo lo menciono si es inconcebible? - por ahora esto no tiene una respuesta breve) todas las posibilidades de acción del agente dentro de las condiciones específicas de su localidad convergen en un mismo tiempo, es decir, toda la información necesaria para realizar las acciones de las cuales el agente es capaz de realizar, está disponible, puesto que en lo simultáneo nada se excluye. La simultaneidad en la memoria es la totalidad más evidente de la que somos afectos. Si el observador ve solo a través de su posición particular de observador y lo que observa es producto de información disponible en un vector de caracteres que se combina en un tiempo espacio xy, nada se escapa de ese momento, nada se filtra porque son todas las opciones de un agente limitado y no hay más que eso. El problema con las totalidades viene del momento en que la totalidad es atemporal y aespacial, la totalidad es simultánea y como dentro de la simultaneidad está presente el olvido, observar la totalidad conlleva omitir aspectos de esta.


El contexto del agente o la situación del observador es una totalidad, el observador no podrá ver más allá de los límites que sus condiciones, físicas de tiempo-espacio coordinado y de memoria, le imponen. El contexto es una clausura de la información. Todo está ahí contenido, nada se filtra, porque el contexto más que autorreferirse, se autolimita. Al imponerse límites desde su propia naturaleza ejerce una economía de información cerrada en un sistema de datos simultáneos que puede apreciarse en su totalidad excluyendo las variables temporales y espaciales. Entonces, memoria limita la información disponible y a la vez cierra las posibilidades, luego tiempo-espacio diseccionan dicha entrada de información en fragmentos asociados a coordenadas específicas de tiempo-espacio como partes del todo, y ahí comienza la idea de lo parcial en lugar de lo total. Las acciones hacen del agente un cuerpo material puesto que movilizan energía, por esto trazan líneas curvas sobre dichas coordenadas de tiempo-espacio y asocian momentos diferentes mediante la memoria. Solo queda unir simultaneidad y linealidad temporal-espacial en un continuo para comprender como las totalidades son más asequibles de lo que parecen. El pensamiento humano al igual que el universo está a nuestro alcance porque nosotros mismos los limitamos, es nuestra naturaleza. Simultaneidad y linealidad se excluyen tal como probabilidad y realidad y de hecho son sus respectivas representaciones gráficas y por tanto conceptuales.

sábado 26 de julio de 2008

"La búsqueda de los límites del Universo". Parte III


Lo único cierto para un ser vivo es que muere, pero más allá de ese momento de defunción no sabemos nada, se pueden creer muchas cosas al respecto, pero después de eso todo es probable. Quizás después de muertos los seres humanos acceden a un reino celestial donde gozan de la vida eterna, quizás no es así y lo que ocurre es que se reencarnan en otra vida completamente diferente a la que ya acabó, o tal vez entran en un sueño profundo donde jamás vuelve a tener conciencia de sus actos. Lo único que sabemos del momento post mors es que es incierto, por lo tanto lo único que sabemos de la vida es que acaba, al menos en la forma que actualmente la conocemos, pero más allá del fin de la vida no sabemos nada. A este respecto podríamos decir que en la vida del ser humano y cualquier ser vivo, todos los sucesos que ocurran mientras vive no son más que probables, algunos aparentemente más probables que otros, como el hecho de que dormirá después de haber realizado un conjunto de actividades en el día, o que comerá cuando sienta el deseo de hacerlo, o que sembrará su reproducción en determinadas condiciones de apareamiento, más nada de esto es garantizado sino solo obedece a que las circunstancias favorezcan el evento. Por otra parte algunas cosas son bastante improbables de ocurrir en la vida de un ser humano, por ejemplo el hecho de que en determinado momento comience a levitar sin explicación alguna, o que desaparezca de escena y aparezca en el otro extremo de la tierra o bien que jamás muera y perdure por miles de generaciones hasta que alguien lo decapite. Y por último como señalamos anteriormente existe un evento garantizado en la existencia de un ser vivo y es el evento en que la vida cesa, la muerte. Este evento tiene un 100% de probabilidades de ocurrir, mientras que el hecho de que un ser humano coma cuando sienta el deseo de hacerlo es variable puesto que es bastante alto, podríamos decir, en algunos estratos acomodados de la sociedad mientras que en otros la probabilidad es bastante baja, también tenemos el caso de que un ser humano se teletransporte con una muy escasa probabilidad quizás bajo cero. En determinadas circunstancias los seres vivos están sujetos a múltiples amenazas y su respuesta ante dicha amenaza no siempre termina por ser la adecuada y el ser padece, entonces si la amenaza es fatal presenciamos la manifestación del único evento que posee un 100% de probabilidades de ocurrir, o sea muere. A este respecto podríamos decir que por un lado la amenaza del entorno y por otro lado la fallida respuesta del ser vivo ante dicha amenaza contribuyen a que el evento ocurra y hasta que esto no sea así, es decir, hasta que no se presenten las condiciones de manifestación de un evento, por muy probable que sea como es el caso de la muerte, el evento sencillamente no ocurre. Entonces si un evento que tiene un 100% de probabilidades de ocurrir no se manifiesta porque las condiciones no lo favorecen, su probabilidad de manifestación debería verse menoscabada ya que el evento no ocurre en determinadas condiciones en que por ejemplo el ser vivo responde adecuadamente a la amenaza y sobrevive, entonces deducimos que en determinado sentido aludiendo a las condiciones temporo- espaciales en que el evento se manifiesta, ni siquiera la muerte es un evento seguro y totalmente probables dado que aunque sepamos en términos generales que el ser vivo muere, no sabemos donde ni cuando lo hace. ¡Esto que ocurre con las probabilidades totales , también ocurre con las probabilidades nulas como la teletransportación, la levitación, la inmortalidad y muchos otros ejemplos de este tipo, las cuales no son totalmente improbables!.

Un evento totalmente probable es aquel que sabemos con absoluta certeza que ocurrirá, aunque no sabemos cuando ni donde, y es precisamente esto último lo que hace que hablemos de un evento probable y no de un evento real, puesto que hasta que no se manifiesta no es real. Un evento totalmente nulo de proporción cero sobre cien, a pesar de su baja probabilidad también guarda un grado de posibilidad de ocurrir puesto que tampoco sabemos cuando, ni donde el evento no ocurre puesto que jamás ocurre. El cuando y el donde obviamente se asocian a la coordenada de tiempo y espacio en que el evento se manifiesta, de esta manera podemos decir que los eventos ocurren siempre en una coordenada temporo-espacial y es ahí donde cambian su naturaleza probable por una real. La realidad no es más que la manifestación de eventos materiales en coordenadas espacio-temporales y la probabilidad es todo aquel evento que carece o bien de materialidad o bien de espacio-tiempo. Cuando un evento se piensa o se imagina y es proyectado como imagen mental, decimos que el evento carece de materialidad pero no de coordenada espacio-temporal puesto que el evento sí ocurre en nuestra imaginación y sí se asocia a un tiempo en que la imagen es proyectada y a un espacio mental de proyección. Por otra parte el evento carece de espacio-temporalidad cuando este no es proyectado mentalmente pero sí permanece en la contingencia de los pensamientos y sus condiciones de manifestación permanecen en la contingencia de la materialidad.


En el párrafo anterior aparecen dos premisas de máxima importancia (una más explícita que la otra) que requieren ser aclaradas a la brevedad. Antes es necesario señalar que ambas ideas convergen en una diferenciación conceptual, que distingue la realidad de la probabilidad y ambas de lo que existe o la "existencia". La diferencia entre realidad y probabilidad se expuso anteriormente con el debate de Einstein y Bohr (parte II) pero como intentaremos aclarar a continuación tanto lo real del universo material y lo probable del pensamiento humano, derivan de un concepto mayor o macro-concepto que es "la existencia" dentro de la cual enmarcamos todas nuestras ideas, conceptos, sensaciones, experiencias, proyectos etc., puesto que lo existe es lo que perciben nuestro sentidos y lo que concibe nuestro pensamiento (por ahora nos bastará con esto). La primera premisa es que se identifican aspectos de la existencia que carecen de tiempo y espacio o bien carecen de materialidad. La segunda premisa es aquella que nos dice que la energía jamás esta ausente.


El pensamiento humano opera en sus niveles más básicos con sistemas lingüísticos verbales y numéricos que mediante la combinación de símbolos finitos dan lugar a series infinitas de unidades de interpretación. Uno de los aportes más grandes en el estudio de estos procesos lo ha entregado la Lingüística chomskiana de la cual extraemos lo siguiente. Chomsky plantea que en el código genético de los seres humanos estarían las bases de un proceso complejo de principios y parámetros que estructuran la gramática estableciendo una relación de sintaxis y cognición. Chomsky se encarga del lenguage verbal (palabras, oraciones) partiendo de una gramática universal propia de todos los seres humanos de raíz biológica, desde la cual derivan las distintas lenguas de las diversas culturas que han existido en la historia del hombre y que existen aún. La diferencia entre esta gramática universal (GU) y las distintas gramáticas particulares (GGPP), sería en que la primera se relaciona con la disposición de un conjunto de principios como el "principio de proyección", "principio de dependencia de la estructura", "principio de ligamiento, "teoría del caso", "criterio temático" y otros, mientras que las GGPP se vinculan a las múltiples variaciones que pueden hacer la lenguas de los parámetros de estos principios. Un ejemplo de esta variación se da en el "parámetro de los sujetos nulos" que en el español se puede presentar mientras que en el inglés no lo hace: "caminó mucho y está muy cansado" (español), en esta oración en español el sujeto aparece implícito o es de sujeto nulo mientras que en "he walk a lot and he is very tired" (inglés) el sujeto nulo no se permite y "he..." (sujeto) es necesario que aparezca explicitado dos veces en la oración. Así las GGPP no son más que combinaciones de elementos finitos que pueden dar lugar a múltiples lenguas e idiomas que en esta teoría son llamadas Lengua-I. El sistema encargado de articular estos principios y variar los parámetros es el cerebro humano y su capacidad de sintaxis que en su sentido amplio adquiere la forma de un sistema computacional que opera en módulos. Los módulos responden a una estructura matriz compuesta por tres componentes dentro de los cuales actúan los principios y parámetros definidos como una serie de teorías de lenguaje, conectadas con cuatro módulos centrales: la Estructura P, la Estructura S, la Forma Fonológica (FF) y la Forma Lógica (FL). Estos módulos se pueden aclarar de modo sencillo diciendo que la Estructura P conecta las oraciones con principios, mientras que la Estructura S apela a la transformación o variabilidad que pueden presentar dichas conexiones, luego la FF se vincula con la entonación y sonido de las expresiones linguísticas o fonología y la FL se encarga de la semántica de estas expresiones en relación a su interpretación de sentido y significado. En la Estructura P se encuentran las primeras relaciones entre léxico y sintáxis como las relaciones sintagmáticas que establecen que es sintagma verbal, sintagma nominal, sintagma adjetival o sintagma preposicional entre otras relaciones categoriales. Luego tenemos la Estructura S que nos señala acciones transformacionales o de parámetro y ya no solamente de principio como en la Estructura P y un ejemplo de esto es la operación muévase alfa donde tenemos la posibilidades de que un verbo por ejemplo se desplace en la oración como ocurre con: "mientras escribes piensas solo en tus ideas" o "*¿que piensas mientras escribes?" o por último "**mientras piensas solo escribes tus ideas", donde * no cambia el sentido de la oración en tanto que ** si lo hace. La estructura S también sirve como conector entre dos módulos que no se relacionan directamente, el primero es la Forma Fonológica (FF) que es aquella encargada de articular sonidos con formas léxicas a partir de fonemas definidos, como también establecer las entonaciones de una pregunta, una afirmación, una suposición entre otras acciones ligadas a lo mismo. Por último la Forma Lógica es quizás la más compleja de todas y se conecta con el ejercicio semántico de interpretación y significado en el sentido de un oración en la cual encontramos a nivel léxico las redes temáticas y las selecciones S como modos de organizar la oración según papeles temáticos (tales como agente, tema, experimentante, benefactivo, etc.) y categorías gramaticales (tales como +-animado, +-humano, etc.) respectivamente, para luego dibujar la estructura morfológica de la oración a nivel sintáctico. Estos cuatro módulos entregan un educto o out put que sirve luego como aducto o in put en el siguiente módulo hasta entregar una realización lingüística u oración en un acto comunicativo.


Indudablemente la exposición de esta teoría de Principios y Parámetros y la propuesta de Chomsky en general supone un extenso trato, pero hasta aquí logramos rescatar algunos aspectos de suma importancia para nuestros propósitos y estos son que el cerebro humano opera en un nivel fundamental como un sistema computacional en módulos, los cuales organizan una serie de principios básicos propios de cualquier sistema cognitivo. Recordemos que Chosmky responde a dos preguntas filosóficas planteadas por Platón y Descartes respectivamente, y estas son a) la pobreza de los estímulos, que consiste en que las referencias exteriores jamás son suficientes para satisfacer el basto conocimiento que el desarrollo del lenguaje supone y ante esto Chomsky opta por una capacidad lingüística innata en los seres humanos dado que no es posible el desarrollo del lenguaje en una manera estrictamente adquirida; y b) el aspecto creativo del lenguaje, que se refiere a que a partir de una base limitada de recursos lingüísticos objetivos se pueda proferir un número indeterminado de ideas y conceptos, esto es, partiendo de 28 fonemas promedio (letras del abecedario) podemos crear un número más amplio de monemas (sílabas) y un número mayor de palabras (léxico) e indeterminado de oraciones (unidad gramatical), Chomsky nos dice al respecto que una Gramática Generativa consta no solo de reglas fundamentales sino también de operaciones de transformación de dichas reglas para alcanzar un margen ilimitado de los resultados de dichas reglas. En este sentido contamos con la idea de que los seres humanos constan de un lenguaje que parte de un conjunto limitado de elementos que operan en forma recursiva y modular estableciendo relaciones con referentes externos (léxico) hasta llegar a un punto en que dicha competencia lingüística pasa al plano de la actuación lingüística donde los usos y aplicaciones de dichos principios dan lugar a un incuantificables productos lingüísticos. En este sentido las ideas emitidas como oraciones se hacen infinitas o indeterminadas en tanto que todos los procesos que anteceden a la formulación y emisión de una oración como producto, son parte de la mente/cerebro humana que trabaja con la latencia o la contingencia: toda idea puede ser expresada lingüísticamente y por lo tanto toda idea tiene probabilidades variables de ser expresada o manifestada. Lo que se requiere para esto es que ocupe un lugar o espacio en los módulos mentales para ser procesada en tiempos de articulación o traspaso de educto/aducto de un módulo a otro. El tiempo y el espacio del cerebro humano se relacionan con dichos módulos que aparecen como regiones y procesos de elaboración de ideas que se manifiestan como oraciones, entonces toda idea emitida como oración esta sujeta a procesos mentales que ocupan un tiempo y espacio de la mente/cerebro muy reducido quizás menor al nanosegundo computacional. En el mismo sentido decimos que una idea que no esté siendo sujeta a dichos procesos mentales no posee tiempo y espacio concebible, ni tampoco perceptible porque no ha sido expresada, por lo cual permanecen en la latencia o contingencia de las probables ideas a emitir en un tiempo y espacio X.
En este punto es necesario señalar que existen posturas en el estudio del cerebro humano, como la Neurofenomenología del chileno Francisco Varela, que nos plantea que las sensaciones que el ser humano experimenta en la vida cotidiana no activan determinada zona x en el cerebro como región única, que se corresponda con el tipo de sensación que se experimenta, sino mas bien lo que sucede con el cerebro al momento de tener una experiencia determinada, es que distintas zonas del cerebro se ven estimuladas dibujando un patrón único el cual se corresponde con la experiencia irrepetible, lo cual cambia radicalmente nuestra concepción de la regionalidad que estamos acostumbrados a pensar en puntos e intersecciones únicas del plano espacial. Esto en la Neurofenomenología de Varela se conoce como "bloqueo en fase", y es la manera en que aquí concebimos la regionalidad cerebral y su relación simultánea de coordenadas espaciales en una coordenada temporal única y fugaz que dura solo el tiempo que el cerebro necesita para procesar la impresión a la cual se enfrenta. De este modo el bloqueo en fase solo se activa en un momento único aunque el espacio que ocupa sea multiregional (varias zonas del cerebro a la vez), y esto lo hace en relación a una experiencia que sí obedece a la regionalidad habitual que entendemos en un espacio y tiempo único, por lo tanto el hecho que existan múltiples zonas regionales no constituye un contrargumento para el hecho de que el espacio no se presente cuando dicho tiempo único no existe porque dicha experiencia del entorno no se vive. Cuando una experiencia no se vive existen dos opciones para que esto sea así, una es que la experiencia aún no se haya vivido y la otra es que la experiencia ya se vivió, y solo porque existen ambas formas distintas de una actual es que el tiempo existe, esto quiere decir que si no existiera el antes y el después el tiempo no existiría. El mundo de las ideas que obedecen a impresiones de la experiencia, o ideas a posteriori, se conocen como memoria, es decir, son un registro inexacto de eventos de la realidad que involucran a un experimentante determinado. Estas ideas se almacenan en la corteza cerebral y se codifican en el hipocampo, por lo cual hay zonas del cerebro que se vinculan a ellas como espacio cerebral y está constituido por un basto número de conexiones sinápticas que regionalizan el cerebro en un conjunto de coordenadas tal cual como un mapa geográfico o el plano de una ciudad. Hasta ahora podemos entender el espacio cerebral mediante dos formas temporales y su relación con una experiencia determinada, la primera forma es aquella que describe el bloqueo en fase y que se presenta en un momento irrepetible de experiencia única, la segunda forma es aquella que describen los enlaces sinápticos y las distintas zonas del cerebro como la corteza, el hipocampo y el lóbulo temporal medial que sectorizan la memoria. El espacio en una u otra forma expresa siempre una relación con una experiencia y con un tiempo y este tiempo es en un primer caso cuando la experiencia ocurre en un escenario material y en un segundo caso cuando una idea se proyecta en un escenario mental pero no se manifiesta en la realidad material porque lo hizo antes. Existen más casos por su puesto, como cuando la mente imagina una situación que jamás a ocurrido por lo cual no hay relación con una experiencia material sino con múltiples situaciones que entregan elementos para proyectar dicha imagen. De esta manera así como el bloqueo en fase describe una multiregionalidad simultánea a nivel cerebral, este último caso de imaginación nos describe una multiregionalidad simultánea a nivel de la realidad material, dado que las imágenes que proyectamos no son más que un collage o mezcla arbitraria de elementos materiales como sistema de referencia de nuestra imaginación. Este bloqueo en fase social o cultural o como quiera llamarse, denota la única forma hasta ahora concebible en que múltiples espacios o regiones espaciales se presenten simultáneamente y lo hacen bajo la forma de la idea imaginada que también se manifiesta de algún modo en los sueños y alusinaciones. El espacio mental entendido de esta forma nos deja la opción de concebirlo siempre en relación a un tiempo y dicho tiempo depende en todos sus casos de una experiencia con el mundo material, estos tres elementos conforman los pilares de lo que conocemos como una idea con lo cual podemos enunciar en relación a lo anterior que una idea es real solo si se transforma en un evento material que se manifiesta en coordenadas espacio-temporales, y es probable cuando carece de materialidad o de espacio y tiempo.

Notemos que en este sentido hablamos de un tiempo y espacio ausente puesto que nada se posa en su sistema de coordenadas, esto puesto que así como la materia requiere del tiempo y el espacio para ser real, el tiempo y el espacio requieren de la materia para ser reales también, lo cual es la propiedad reflexiva de la realidad que se deduce de las frases destacadas arriba. Por lo tanto si no hay espacio y no hay tiempo para que algo exista aunque sea solo en el mundo de las probabilidades es necesario que presente energía, y solo energía, puesto que de materialidad también carece porque nos referimos a procesos propios del pensamiento humano o de las competencias de la mente/cerebro. La ausencia de tiempo y espacio se explica cuando existe un elemento en la contingencia, que debe su carácter de existencia al hecho de que presenta energía suficiente para ser probable y manifestarse si las condiciones materiales se dan. Por lo tanto las ideas deben y de hecho portan energía para existir de manera latente hasta que la materialidad, que en este caso específico se presenta en el cerebro humano, dé lugar a que el evento se pose en coordenadas de espacio-tiempo variables de microescala. En este sentido el cerebro humano no se aleja mucho a los demás contextos materiales del universo donde ocurren los eventos materiales por la movilización de materia mediante fuerzas y energía que alteran el espacio-tiempo. El cerebro humano opera como un contexto de tiempos y espacios microescalares (módulos) que dan lugar a la movilización de energía (ideas) para la posterior manifestación de eventos (oraciones o proferencias lingüísticas) en la realidad del universo material. El cerebro humano convierte probabilidades en realidades y lo hace mediante actos comunicativos que enlazan lo probable de las ideas mentales con lo real de los mensajes emitidos. Concluimos al respecto que lo que jamás está ausente y por lo tanto lo que entrega existencia tanto a lo probable como a lo real es la energía que en formas muy curiosas de enlace entre la materia que se posa en las coordenadas espacio-temporales. Así como se ha encontrado en la forma más básica de la materia un pegamento que es el encargado de unir los Quaks (que jamás aparecen solos, sino siempre en pares o más) el cual se denomina Gluon, y que no es más que energía, también podemos ver que a nivel cerebral las ideas se unen a por una extraña energía a las oraciones que se emiten como mensajes en los actos de comunicación. Esta energía también esta presente en la macroescala donde la Teoría de la Relatividad explica las elipses de los planetas en torno al sol como una curvatura dejada por la materia solar que se posa en la maya de coordenadas de tiempo y espacio y así da lugar a la gravitación. Al explicar esta energía de lo que se trataría es de hacer visible una fuerza que une la materia con el espacio y tiempo para formar dicha curvatura, quizás lo que se busca aquí es explicar recursivamente la gravedad y explicar la fuerza de atracción que hace posible que la atracción gravitacional exista.


La energía que une espacio-tiempo a materia-energía es la que hace que podamos hablar de fenómenos reales como la fuerza de la gravedad, porque si bien la materia y energía son componentes inexorables del universo son estudiados siempre en relación a tiempos y espacios determinados, es factible entonces preguntarnos por aquellos contextos en que las leyes de la física desaparecen, aquellos contextos en que existe una ausencia de tiempo y espacio como el que se dio, por paradógico que suene, antes de que el Universo existiese o se manifestase como real, en otras palabras nos preguntamos por el universo probable que existe antes del Big Bang (gran explosión) o en su defecto, después del Big Crunch (gran implosión). Sin duda que de principios de la historia del ser humano nos ha sido inevitable pensar en algo que esté más allá de lo real y de lo visible, más allá del universo material y es con respecto a esto que intuitivamente creo que la respuesta está en el "más acá" del pensamiento humano, y no más allá de los confines perceptibles, sino en el estudio de lo más próximo que tenemos los seres humanos, aquello que está al alcance de cualquier individuo pensante y esto es el sentido intuitivo, la imaginación y la conciencia que tanto inquietó a los filósofos metafísicos, existencialistas, analíticos, etc. en siglos anteriores de nuestra historia. El telescopio y microscopio más exacto han estado a disposición del ser humano desde sus inicios y se traduce en el pensamiento recursivo de "pensar el pensamiento" lo cual es a la vez pensar sobre qué pensamos, como pensamos y lo más importante de todo, por qué pensamos. El pensamiento humano todo lo invierte, el nervio óptico deriva en un globo ocular con forma cóncava y/o convexa que depende del ángulo de observación desde el cual lo apreciamos, de manera que las ilusiones o efectos ópticos parten en una fuente bivalente que es el globo ocular, donde lo cóncavo puede ser visto como convexo y viceversa. Este efecto nos explicará en la siguiente entrada la relación hiperbólica que mantiene el universo material y el pensamiento humano, también nos entrega luces sobre los márgenes del universo en el sentido de que al preguntarnos sobre sus límites no estamos solo preguntándonos sobre sus fronteras regionales sino también temporales, por lo mismo es preguntarnos sobre los tiempos pre-Big Bang y post-Big Crunch. Por último se ahondará más en una definición de esta energía o fuerza que mantiene unido al tiempo-espacio con la materia-energía para determinar lo real. El objetivo final que persigue esta obra es hallar una geometría que describa el universo en su totalidad, es decir, estableciendo que hay dentro de él lo cual sería su área, dibujar sus contornos espacio-temporales lo cual sería su perímetro y por último ver que se escapa a dichos contornos puesto que el pensamiento humano no concibe lo absoluto, ni siquiera un concepto tan amplio como el de Universo puede serlo.



sábado 12 de julio de 2008

"La búsqueda de los límites del Universo". Parte II



Pensemos un momento. Una sencilla pregunta, debiese tener una respuesta sencilla, pero comúnmente no es así, y no es así porque las preguntas sencillas son tales en la medida que en su reclamo de respuesta traen consigo una temática a desarrollar de las mas grandes proporciones. Las preguntas sencillas son la llave de acceso a múltiples sensaciones cognitivas que alimentan la curiosidad y la inquietud de quien se da el tiempo de intentar responderlas. La pregunta que me propongo responder es del tipo más sencillo posible y su respuesta es de la más amplia fascinación si es que alcanza el status de una respuesta aceptable. A veces una respuesta aceptable depende de parámetros sociales y culturales determinados que juzgan según la plausibilidad de dicha respuesta, pero por sobre todo en el pensamiento occidental, el juicio a utilizar se sustenta en el método y los medios de demostración que sostienen a dicha respuesta. Mis medios a este respecto, no son más que el pensamiento, la lógica y la imaginación que tanto fue elogiada por una de las mentes más brillantes que ha conocido nuestra historia de pensamiento humano: Albert Einstein. "En los momentos de crisis, solo la imaginación es más importante que el conocimiento" o "el conocimiento es limitado, la imaginación da la vuelta al mundo".

¿Qué es universo? y lo que es lo mismo, ¿Qué no es universo? Intentemos responder esto con conocimiento y la definición no satisfacerá ni en un 1% los propios estándares de rigurosidad conceptual que el conocimiento de nuestros días se exige. Ahora intentemos responder esto con imaginación y el 1% que no alcanza a entregar el conocimiento, será el único límite para que alcancemos la verdad absoluta. El universo para las enciclopedias y diccionarios que se ven obligadas a establecer márgenes arbitrarios al concepto, debe ser aquel que está compuesto por el macro nivel estelar de la materia incandescente y los fuertes campos gravitatorios, es aquello que dibuja la luz en su constante recorrido por los sistemas de coordenadas espaciotemporal. Si esto fuese así, aunque suene bastante ambiguo y general, me parecería mucho más adecuado que una definición que reduzca el Universo al sistema de astros. Sabemos que en el universo no solamente hay materia y energía sino también espacio y tiempo. La materia la conocemos mediante una lista de partículas como los quarks, protones, neutrones, electrones, fotones, etc. pero además sabemos que la materia posee una forma negativa que es la antimateria donde encontramos al positrón como antimateria del electrón. También sabemos que teóricamente existe lo que llamamos materia oscura y que sería en mayor presencia en el universo que la materia visible, esto producto de que para la constitución de determinadas formas galácticas como la de la Vía Láctea, es necesario añadir en los modelos de desarrollo evolutivo del universo, un valor extra de masa (por lo tanto mayor gravedad) para que los efectos gravitatorios en la expansión corrijan los resultados y nuestra galaxia presente su forma espiral que conocemos. La energía por su parte estaría compuesta por el grupo de 4 fuerzas que son las responsables de movilizar la materia y en última instancia son las responsables de que exista esta en sus formas múltiples. Estas cuatro fuerzas son la fuerza de gravedad, la fuerza electromagnética, la fuerza nuclear débil y la fuerza nuclear fuerte. Estas fuerzas son las responsables de la atracción de los cuerpos de gran masa (gravedad), la interacción entre partículas cargadas eléctricamente (electromagnetismo), la radiactividad (interacción nuclear débil) y la unión del núcleo atómico (interacción nuclear fuerte). También existiría, un misterioso componente de la energía que sería la energía oscura, responsable de alejar las galaxias unas de otras.
El tiempo y el espacio tienen un trato diferente. El tiempo y el espacio los conocemos en su versión relativista que nos dice que uno y otro dependen del observador pero no se extraen nomenclaturas, conceptos, ni formas particulares de tiempo y espacio, mas que los que nos entrega la métrica del pensamiento humano. Podríamos decir al respecto que en cuanto al 50% de los componentes del universo, es decir, sus cuatro dimensiones: alto, largo, ancho y tiempo, no tenemos más que una conclusión fundamental y una idea socialmente aceptable de su forma y esta es que dependen del observador. Por lo mismo es que podríamos decir que el solo podemos estudiar el universo 1/2, o sea su parte de materia-energía, bajo conceptos estrictos sometidos permanentemente a comprobación empírica. Luego sabemos que existe un 1/2 del universo que es de exclusivo trato teórico y lógico porque se funda en la diferencia de coordenadas de espacio y tiempo situadas en un plano ampliado de espacio-tiempo. Lo que quiero decir es que las dimensiones de espacio-tiempo son una unidad y esto lo sabemos por la Relatividad, donde Einstein nos dice que el tiempo debe ser tratado como una coordenada espacial más y que el universo sería cuatridimensional: tres dimensiones de espacio y una de tiempo. La Relatividad también nos dice que existe una equivalencia entre materia y energía, esto bajo la popular ecuación E=MC2. Entonces anticipadamente concluimos que existe una razón en el universo entre dos unidades, la unidad materia-energía y la unidad espacio-tiempo. La equivalencia entre ambas unidades y la proporción de cada una de ellas en la razón es el propósito axial de este trabajo.

La unidad materia-energía del universo en sus múltiples disposiciones forma estados asombrosos que constituyen los elementos de la realidad, cuando estos estados de combinación de materia y energía en distintas dosis se complementan con coordenadas asociadas en trazos de tiempo y espacio aparecen procesos que terminan por maravillarnos hasta lo más profundo de nuestro ser. Este encanto proviene del hecho que nosotros como seres humanos integramos esta realidad de estados y procesos y somos capaces de observarla y determinarla, aunque solo seamos un producto más de estas disposiciones combinadas del universo. De analizar estas interacciones, y de los distintos niveles que se configuran en la realidad según cantidades de elementos asociados, el carácter de las conexiones y de los grados de autonomía que adquieren tales configuraciones, se encarga un modelo teórico emergente en las últimas décadas del conocimiento científico, se trata del "enfoque de la complejidad" que ancla sus planteamientos sobre una propuesta epistemológica holística que apela a la multidisciplinariedad conceptual y analítica de las distintas especialidades del conocimiento. Las ciencias del siglo XXI se caracterizan por alcanzar un alto grado de especialización logrando resultados próvidos para el ámbito específico de aplicación al cual se abocan, no obstante suponen un parcelamiento del conocimiento que fractura la realidad en un espectro cada vez mayor de áreas, correspondientes a subcategorías científicas que mantienen un discurso exclusivo y cerrado. Lo que se propone la complejidad es hacer porosas estas múltiples realidades epistemológicas filtrando de aquella lo que las hace únicas en su estudio, y rescatando las lógicas inherentes que le subyacen y que son de interés común a todas las ciencias. Se establece un diálogo entre las distintas ciencias y principalmente entre aquellas que se reconocen como ciencias de vanguardia como la biología molecular, la física cuántica, la ingeniería de sistemas, la informática, la cibernética, la nanotecnología, la neurociencia, la genética, entre otras. Algunos autores dedicados a este enfoque son Edgar Morin, Fritioj Capra y Norbert Elias.

Con Elias podemos notar que las ciencias se alinean en una escala ascendente de complejidad, donde el grado depende del carácter de las conexiones que definen a la estructura y de como dicha estructura deriva de esas conexiones. Así las ciencias se identifican según si se dedican al estudio del nivel físico-químico, el biológico, el psicológico, el social o el interestatal, donde este último sería el que presenta más complejidad y por lo mismo mayor dependencia en la conexión de sus partes: los Estados-nación. De aquí extraemos que las ciencias según cual sea su objeto de análisis, se vinculan con un nivel de la realidad ya sea más próximo a las leyes físicas de la naturaleza o bien, a los fluctuantes cursos del comportamiento humano o quizás a las impredecibles tendencias del desarrollo histórico. Lo que reconoce este sociólogo alemán es que los avances en materia de conocimiento y aplicación han favorecido comúnmente a las ciencias que se sitúan en un nivel más fundamental, es decir, las ciencias naturales, mientras que las ciencias sociales se han visto privadas del desarrollo de un paradigma Kuhniano, dado que el nivel de compromiso del ser social que se dispone a estudiar la realidad social es bastante alto. A raíz de esto podemos advertir que el conocimiento de los niveles de complejidad en su conjunto y asociados a las disciplinas científicas abocadas a su estudio, proviene de una matriz de conocimiento constante que es el ser humano y su capacidad de cuestionarse sobre la realidad, quien acompañado, al decir de Einstein, de una mente intuitiva y racional (aunque socialmente se valore más a esta última) jamás puede resolver problemas con la misma conciencia que fueron diseñados. ¿Es siempre el ser humano el que se cuestiona sobre el mundo subatómico, las moléculas, los sistemas, la personalidad, las instituciones sociales o el Estado?, ¿Es única y exclusivamente el ser humano quien se pregunta sobre el universo mismo?. Aparentemente pareciera ser que sí, puesto que es únicamente el ser humano el que ha desarrollado un sistema lingüístico y consecuentemente una cultura común entre grupos humanos que comparten información y desarrollan métodos e instituciones de conocimiento culturalmente integradas. Pero esta respuesta es aceptable solo en la medida en que vemos lo cerrado y exclusivo que es el sistema lingüístico humano que solo hace comunicar ideas de personas con personas, quizás esto quería decir Elias con lo del alto grado de compromiso en el nivel social que impide ver la realidad social misma con mayor abstracción, mientras que la realidad natural la logra adaptar para que encaje perfectamente con sus modelos teóricos predictivos. Pero esto último se da así solo porque la interacción con la naturaleza es una interacción unidireccional o al menos de interlocución pasiva de la naturaleza que muestra sus procesos y estados al observador más no corrige las interpretaciones que este hace de lo observado. ¿Cómo es el diálogo entre el ser humano y la naturaleza?, ¿en qué medida es diferente del diálogo entre seres humanos? La respuesta proviene del lado del espejo en el cual se encuentra el observador y lo observado, de la unidad que se representa ya sea, la materia-energía o el espacio-tiempo, el universo material o el pensamiento humano.

En conclusión podemos decir que el universo se nos presenta como una totalidad o un 100% de tal manera que no podamos distinguir jamás algo que no sea parte de sus múltiples niveles de complejidad Sin embargo no podemos obviar un elemental de crucial importancia y es que aquel universo complejo que se expresa en estados y procesos de la realidad ha sido develado solo parcialmente y más aún, como nos advertiría Popper, solo de manera provisoria y esta visión del universo, esta forma que adquiere la configuración del universo está sujeta a modificaciones permanentemente por el inquieto pensamiento humano que se maneja en el ámbito de las probabilidades mientras que el universo se nos manifiesta materialmente como realidad definida.

Quizás para explicar esto lo más adecuado sería retomar el debate que sostuvo Einstein con Bohr con respecto a la validez o no validez de las leyes de la Relatividad en el mundo subatómico de la Física Cuántica. Enstein decía que el universo material era "local y real", donde lo local apuntaba a que nada puede superar la velocidad de la luz, mientras que lo real apunta a que las cosas existen en una sola forma definida en un tiempo y espacio determinado. Bohr por su parte apelaba a la "función de onda" de las partículas subatómicas y al estado de "superposición" que pueden presentar estas en condiciones muy distintas a las que mantienen a los fenómenos macro. Por ejemplo un electrón podía estar en dos estados opuestos y extremamente alejados a la vez y lo que ocurre con uno en determinado punto del universo, es experimentado por el otro al otro extremo del universo. Esto podía ser producto de una de dos alternativas: a) las partículas subatómicas se comunican unas con otras enviándose información respectiva sobre sus estados en dos puntos alejados del universo, por lo cual dicha información debiera viajar a mayor velocidad que la luz para alcanzar a llegar a destino a un tiempo simultáneo para que así se produzca la superposición, con lo cual la superposición se explicaría por la presencia de más de un electrón que se comunican en distintos puntos del universo. Esta explicación no atentaba con que las cosas fueran reales, mas no permitía que fuesen locales, dado que existiría una velocidad mayor que la de la luz. La otra alternativa nos decía: b) las partículas subatómicas pueden existir en dos o más estados a la vez. Estas se mantienen bajo la forma de probabilidades de manifestación en estados precisos, mas no se manifiestan en uno de estos hasta el momento en que son objeto de un estímulo determinado: la observación, y es solo después del acto de observación en que encontramos a la partícula en una coordenada específica de espacio y tiempo. Aquí lo que se atenta es la realidad misma, o el hecho de que en el mundo subatómico las cosas sean reales y se presenten en un estado específico en un tiempo-espacio preciso. En resumen, la postura de Bohr y de la Física Cuántica es que en el mundo subatómico, las cosas no pueden ser reales y locales a vez.

De esta manera las cosas al menos en el mundo cuántico, se manifestarían como reales solo al momento en que interviene el acto de medición ejercido por la observación, o mas bien, las observación misma es un acto de medición y determinación del "estado real", antes de esto solo podemos hablar de probabilidades. Es en este contexto que Einstein esgrime su popular frase "Dios no juega a los dados", negándose a la posibilidad de que el universo admita la probabilidad en sus bases. La frase aparece en cursivas porque evidencia una paradoja, puesto que plantea que en el universo que hasta ahora supone un 100% de lo existente (por lo tratado más arriba), o bien es un 100% de las probabilidades y no admite en este 100% de todas las probabilidades existentes que contiene, la probabilidad misma de que las cosas sean probables en un ámbito restringido, o en otras palabras la idea expresa que dentro de todas las probables formas de existencia del universo, la existencia bajo la forma de probabilidad debiese quedar anulada. Aunque esto sea un juicio lingüístico, me parece sumamente esclarecedor, puesto que en el planteamiento de Einstein encontramos una contradicción en sus ideas sobre la totalidad y los fundamentos del universo, esto en tanto que es matemáticamente inconcebible un universo de probabilidades que no asuma la probabilidad de lo probable.

Si la probabilidad de que ocurra A es 100%, decir A ocurre es menos preciso que decir es totalmente probable que A ocurra. En este sentido las leyes naturales son probabilidades totales de que ocurran fenómenos determinados, puesto que en un universo de evolución hay cosas que se repiten, otras que ocurren una vez y otras que simplemente no ocurren. Cuando un evento presenta un 100% de probabilidades de ocurrir, decimos que ese evento ocurre y la probabilidad de que no ocurra es igual a cero, de este modo decimos que cuando aparece la probabilidad aunque sea muy baja de 1 sobre 100 por ejemplo de que el evento no ocurra, es posible que el evento no ocurra. Cuando hablábamos de 100% la razón era 100 sobre 100 o 100/100 lo cual da cuociente 1, pero ese 1 sabremos siempre que esta compuesto por 100 resultados entre 100 posibilidades, o sea, que cuando hablamos de posibilidades de ocurrir un evento hablamos de 100 formas diferentes en que el evento ocurre y no de una sola que es la que finalmente se manifiesta. Cuando consideramos al Universo como un evento que ocurre hablamos de un universo que ocurre entre 100 formas distintas de presentarse y no de la única forma posible. Entre estas 100 formas posibles, el universo que concebimos único y relativamente coherente, ocurre en la medida en que se determina, pero ¿quién lo determina?, ¿quién escoge este universo y rechaza los otros 99?- sin duda que a Einstein no le corresponde semejante responsabilidad y si le correspondiese, nada nos dice que las otras formas puedan ser escogidas por otro cerebro humano, por ejemplo Bohr, respaldado por todo un conglomerado de seguidores de los inquietantes postulados de la física cuántica.

Recordemos eso sí, el mundo cuántico que podría presentarse como un mundo de probabilidades o no real, es sólo un nivel de la complejidad mayor del universo, representa un subconjunto del nivel básico de la complejidad físico-química. También recordemos que el acto de observación en este nivel básico de complejidad aparece como una herramienta de medición y determinación de lo real, es decir, los observadores escogen una probabilidad entre las 100 posibles con el solo acto de observar. El clásico experimento de la doble ranura sucede del siguiente modo. Se disparan partículas subatómicas como un electrón contra una pared, entre el dispositivo de disparo y la pared se coloca una lámina con una ranura o rendija (imaginémosla como la rendija de una puerta por la cual podemos pasar una llave), al disparar los electrones que sabemos que son partículas (corpúsculos) en la pared de impacto se dibuja una linea vertical tal como la forma de la silueta de la ranura. Luego se agrega una segunda ranura paralela a la anterior en la misma lámina intermedia, el resultado no es lo que se esperaba. En lugar de aparecer tras los reiterativos impactos, dos líneas verticales en la pared final, aparece dibujado un patrón de interferencia, es decir, múltiples líneas paralelas (más de dos), lo cual no es un efecto propio de las formas corpusculares, sino más bien de las ondas. No se sabe que es lo que ocurre con los electrones que se interrumpen unos con otros y dibujan dicho patrón ondular en la pared de impacto, para resolver tal dilema, los científicos añaden un cuarto elemento al experimento el cual es un dispositivo de observación instalado justa frente a las ranuras, para registrar el rápido proceso en que los electrones traspasan los orificios. Se procede a disparar los proyectiles (electrones) y el resultado los sorprende a todos: ¡aparecen dibujadas dos líneas paralelas en la pared de impacto en lugar del patrón de interferencia!. Lo que ocurrió fue que el acto mismo de observación explicado por el Principio de Incertidumbre de Heisenberg, interviene en el resultado del proceso observado y la "dualidad onda/partícula" de las partículas subatómicas, y en este caso propia del electrón (Louis de Broglie), hizo que el comportamiento ondular de un principio fuese reemplazado por el comportamiento corpuscular tras el acto de observación. Entre el 50% de las probabilidades de ocurrir el comportamiento ondular y el otro 50% de ocurrir el patrón corpuscular, la determinación fue hecha por la observación, el observar es un acto de medición y determinación de la realidad.

Lo importante aquí es que en determinado ámbito del conocimiento científico se ha resuelto que los observadores determinan lo real por su capacidad de observación y todo ser capaz de observar es capaz de realizar una determinación de una probabilidad o un evento. Por lo pronto eso solo se da en el mundo cuántico, puesto que en el trato con cuerpos de mayor masa desaparece la superposición, la identidad onda-partícula y el principio de incertidumbre. Bueno al menos eso plantea la física aunque su contraparte la encontramos en una serie de estudios sociológicos donde teóricos como John Urry se dedican a extrapolar estos conceptos al entendimiento de la complejidad de la sociedad de la información. Si bien estas extrapolaciones las considero en algunos aspectos inadecuadas -porque como dice el escritor francés Maffesoli "las analogías siempre son limitadas" y a las ciencias sociales y en este caso la sociología le corresponde para imponerse como ciencia moderna y asumir concientemente el grado de complejidad de su dominio de observación, el determinar conceptos más precisos y más que nada que describan procesos únicos que se presentan solo en el nivel social- bien sostengo la idea de que las probabilidades están presente en todos los niveles de la complejidad del universo porque no son parte de lo real y por lo tanto tampoco están en el universo material que observamos sino que son parte del pensamiento humano que invierte las formas reales en su opuesto, lo probable.

martes 27 de mayo de 2008

"La búsqueda de los límites del Universo". Parte I.

¿Hasta donde es factible hablar de Universo?, ¿Cuales son sus márgenes?, ¿Es de masa finita o infinita?. Estas preguntas inevitablemente nos conducen a proyectar una imagen mental del universo compuesto de estrellas, planetas, nebulosas, galaxias y hoyos negros, esto como si la palabra Universo como significante estuviera sujeta inevitablemente a un único referente el cual es la imagen de un cielo nocturno despejado. Cuando pensamos en el Universo el mayor estímulo visual a nuestras reflexiones, es el observar el cielo nocturno desde un lugar carente de luces artificiales y apreciar el río de estrellas que nos dibuja la Vía Láctea, todo esto aparece como una imagen estática hasta el momento en que apreciamos choques de polvo estelar con nuestra atmósfera irradiando luz por la excitación de los átomos atmosféricos, fenómeno que comúnmente conocemos como "estrellas fugaces". Con los avances de la astronomía hemos detallado considerablemente esta imagen mental de Universo. Las imágenes captadas por los telescopios modernos, junto con fotografías enviadas por satélites en órbita y las importantes exploraciones cibernéticas que se han hacho a Marte, la Luna y algunos satélites de nuestros planetas vecinos, todos han sido grandes aportes al mejoramiento de nuestra visión cosmológica, alcanzando un nivel de captación que parte de pequeños cometas y termina en exorbitantes cúmulos galácticos.


Los avances en Astronomía han llegado a tal nivel que uno de sus máximos exponentes (Hubble) ha logrado confirmar experimentalmente que las galaxias dispuestas en el universo se alejan unas de otras y que el ritmo de distanciamiento iría en progresivo aumento, lo cual quiere decir que el universo crece y cada vez y lo hace con mayor velocidad. Esto indudablemente es una de las más audaces aproximaciones que ha tenido esta disciplina en la determinación de los límites de Universo. No obstante las implicancias de este descubrimiento y sus consecuencias futuras no aparecen hasta que la física teórica de la mano de Friedman, las exprese en sus tres modelos de expansión del universo que conjugan dos variables que determinan dicha expansión. Hawking lo explica de la siguiente manera: lo que nos preguntamos en la expansión del universo es: qué es lo que pasa con la fuerza de gravedad del universo si vemos que está en progresiva expansión, vale decir, por qué es que esta fuerza no frena su expansión. Los modelos de Friedman dicen lo siguiente: las dos variables en juego para apreciar esto son la densidad del universo (la concentración de la materia en el espacio que esta ocupa) y su ritmo de expansión (velocidad con la que crece el universo). Entonces en un primer caso se podría dar que el valor de la densidad del universo estuviera por sobre un "valor crítico", lo cual significaría que el universo en determinado momento detendría su expansión porque la densidad alta le da un nivel de gravedad tal que lo haría comenzar a contraerse; el segundo caso que se podría dar es que el valor de la densidad estuviera bajo este valor crítico, con lo cual la gravedad no alcanzaría a ser lo suficientemente alta por lo que el universo no dejaría de expandirse; y por último tenemos el caso en el cual la densidad del universo alcanza el mismo valor que el valor crítico, lo que conduciría a que en determinado momento el universo cesara su expansión y permaneciera estático en dicho estado, este sería un universo estacionario. Estos son los tres modelos de Friedman. (Esta información es extraída del libro de Stephen Hawking "Brevísima historia del tiempo")

Los límites que la ciencia ha buscado al Universo han ido insistentemente en dirección de lo macro, o bien de lo que más se aleja de nuestro horizonte de percepción inmediata como habitantes de un planeta determinado, que no es mas que un punto ínfimo en la región e historia del Universo. Pero qué tan cierta es esta suposición. Cuando medimos el lugar del hombre terrestre en el universo como algo tan pequeño lo estamos juzgando por su masa, por la cantidad de materia que representa en la densidad total del universo, mas no consideramos también que el hombre juzgado ahora como recipiente de información y generador de información, ocupa también un espacio y un tiempo en dicho universo material que se despliega sin encontrar límites visibles.

El hombre mide las cosas que observa con conceptos numéricos discretos llamados magnitudes y estas expresan tiempos (horas, días, años, milenios), espacios (metros, kilómetros, años luz), velocidades (que conjugan tiempo y espacio: los automóviles se mueven a kilómetros por hora) y otras tantas magnitudes como temperatura, peso, masa, etc. Estos en sí mismos ya representan información recurrente que quien mide usará como información. También contamos con los resultados de nuestra mediciones que también son información disponible, pero en un mayor número puesto que las magnitudes que existen son mucho menor en número que la cantidad de mediciones particulares que se han hecho con estas. Así la información con la que cuenta un ser humano depende en primer lugar de patrones de medición y luego de mediciones particulares realizadas a partir de estos patrones (téngase muy presente que cuando hablo de hombre, ser humano u otro concepto parecido me refiero a un ser genérico que ha habitado la superficie terrestre desde comienzos de la vida inteligente). De esta manera la información disponible desde que se hicieron la primeras mediciones de cualquier tipo y con cualquier tipo de patrones de medición, está fuera del alcance de medida con la misma rigurosidad que determinamos el peso de una piedra, dado que entre todos los patrones que existen para medir cosas "exactamente", aquel que se nos escapará siempre a nuestra disposición es aquel que determina la magnitud de la información con la que cuenta un conjunto de seres inteligentes.


Sin duda se han proferido aproximaciones a lo que sería la capacidad promedio del cerebro humano como contenedor de información y se ha medido a esta en el lenguaje de la Teoría de la Información, es decir, en bits. De ahí se dice que en el día el ser humano está expuesto a 4.000 millones de bits y de estos solo somos concientes de 2.000 bits. Un bit de información es una magnitud aplicada en la cuantificación de la cantidad de información disponible en los procesadores, ordenadores y demás productos de la industria electrónica. Su lógica es la siguiente: un mensaje (elemento de información) puede ser descrito por preguntas previas que se realizan para llegar a dicho mensaje, si restringimos las respuestas a estas preguntas a un lenguaje binario, las respuestas solo pueden ser SI o NO. Por ejemplo si el mensaje que buscamos es el numero 8 y las opciones con las que contamos son los números del 1 al 8, decimos que el mensaje cuenta con 3 bits de información. Esto porque la primera pregunta de respuesta sí o no sería la siguiente: ¿está en el primer grupo de cuartetos? (1,2,3 y 4), la respuesta es NO y hasta aquí llevamos un bit. Luego sabiendo por la respuesta anterior que el número que buscamos está en el segundo cuarteto (5,6,7 Y 8) preguntamos ¿el número está en los grupos de par impares?, estos son el par 1 (1 y 2) y el par 3 (5 y 6) y la respuesta es NO. Luego del segundo bit de información que nos dice que el número que buscamos está en los grupos de par pares, o sea, el par 2 (3 y 4) y el par 4 (7 y 8), el tercer y último bit que necesitamos es el que responde a la pregunta ¿el número que buscamos es un número impar? y la respuesta es NO. Entonces si unimos los tres bits logramos determinar mediante tres pasos binarios el mensaje "8" puesto que sabemos con el primero que el número puede ser 5 o 6 o 7 u 8, con el segundo bit sabemos que solo puede ser 7 u 8 porque eliminamos al grupo par impar que corresponde al 5 y 6, y por último sabemos con el tercer bit que sólo puede ser el número 8 porque el impar 7 fue eliminado.

Si esta medición fuese correcta y nos dijera que el ser humano posee una capacidad de 2.000 bits de información al día, sabemos que la cantidad información aumenta al sumar la cantidad de individuos puesto que quizás cuantitativamente los individuos se acerquen a este promedio de información, pero cualitativamente es evidente que individuos distintos están expuestos a distintas impresiones por lo que su información es diferente. Supuestamente si tomamos una sociedad como contenedora de información deberíamos multiplicar los 2.000 bits por la cantidad de individuos que componen dicha sociedad, todo esto con un margen de error considerable puesto que estamos trabajando con un promedio. Este razonamiento de suma de contenedores de información solo es viable para determinar la capacidad de un computador que es donde definitivamente se aplica la Teoría de la Información de Shannon y Weaver. Por ejemplo se dice que la computadora más rápida del mundo (o al menos lo era en los 90) "Connection" que está en el laboratorio de Marvin Minsky en el MIT ( Massachuset Institute of Tecnology) cuenta con 64.000 microprocesadores. En ese caso específico la suma de microprocesadores supone el aumento cuantificable de la capacidad de dicho máquina, pero en la sociedad esto es distinto. Hasta ahora no existe matemática alguna que determine el comportamiento humano, estos han sido algunos de los principales problemas de la Demografía puesto que sus tasas de mortalidad o natalidad son solo estimaciones que rigen en la medida en que otras variables como la salud, los homicidios, los suicidios, los abortos, la irrupción de métodos anticonceptivos, etc. se mantengan estables, lo cual jamás se da ya que el comportamiento humano que en su planteamiento hipotético pareciera obedecer a tendencias, mientras que a nivel histórico presenta una alternancia de irregularidades que parecieran disponerse aleatoriamente. Es en este sentido que esta arbitrariedad y el azar han invadido áreas no exclusivamente humanas como lo es el caso de la Física Cuántica con su "principio de incertidumbre" de Heisenberg, seguido de Illya Prygogine con su Teoría del Caos y y su concepto de "estructuras discipativas" que le valió el Premio Nobel, también está el caso del japonés Motoo Kimura en la Biología con su Teoría Neutralista que introduce el azar en la evolución de las especies.

En consecuencia a lo anterior se afirma que el pensamiento humano es inconmensurable en términos de información disponible, puesto que a nivel social e histórico la información no se haya delimitada por los contornos de un cerebro y las ideas de la neurociencia no se pueden extender al pensamiento social e histórico por que existen diferencias de orden cualitativo. Este impedimento representa un claro y nítido límite para el pensamiento humano, y se enuncia como la imposibilidad de determinar la magnitud del pensamiento mismo. A partir de este punto es que me propongo definir los contornos del Universo. Se trata de determinar sus límites mediante su analogía al pensamiento humano y para esto el primer paso es encontrar su negación, es decir, encontrar que NO es Universo y que no cabe en sus contornos.

domingo 16 de marzo de 2008

"La relación especular del todo: Fundamentos del principio antrópico". Prólogo

Los astrónomos seguirán preguntándose que pasó en el segundo 10 elevado a -36, el cual no es explicado por la teoría de la gran explosión (el Big Bang). Esto porque la teoría que supone explicar el principio del universo, no explica en realidad dicho principio, sino mas bien hace un esbozo de lo que ocurre después de aquel punto genético que separa la nada del todo, es decir el momento que los físicos conocen como la singularidad. Hacerse esta pregunta sobre el principio del Todo es inevitable del momento en que vemos la realidad como una serie lineal con principio y fin. Pero, ¿que tan cierto es esto si ni siquiera el sistema simbólico mas exacto tiene un principio y un fin definido, o sea los números?. Así como no encontramos un punto exacto de inflexión entre el Todo y la Nada, desconocemos también aquel número que supone la transición inmediata entre el cero y la unidad. Esto porque entre el cero y el uno (así como entre cualquier par de números naturales, no hay un número definido, sino una serie infinita de decimales. Lo mismo ocurre con el momento 10 elevado a -36, el cual seguramente ¡no puede ser descrito como un momento de corto plazo!, por mas ínfimo que este sea y se ubique en la micro escala temporal a la cual lo asociamos si lo relacionamos con el segundo (comprende 0,00000000000000000000000000000000000001 segundos). No obstante, este momento puede y debe ser considerado como un proceso de largo plazo, así como lo es la historia de la vida por ejemplo, puesto que se trata de un progresivo aumento de temperatura que provocan variaciones en la densidad de la nada que se expresan en desequilibrios que otorgan dinámica a un proceso irreversible de inflación. En realidad ese momento mas que un momento es una historia pero para la métrica del tiempo que acostumbramos a utilizar es una fracción de segundo tan pequeña que alcanza a ser nada.

Entonces no solo nos preguntamos sobre la transición de la nada al todo en nociones espaciales sino también temporales, y la respuesta está en la nada temporal y la nada espacial, es decir, nos preguntamos sobre el principio del tiempo y el espacio. Quizás para Stephen Hawking esta es una pregunta irrelevante puesto que pensar en algo como la "nada" es caer en la trampa de la "singularidad" donde las todas las leyes de la Física se pierden y por lo tanto no hay manera de responderse dicha pregunta científicamente, puesto que no hay leyes asociadas mediante las cuales la respuesta adquiera consistencia. Pero qué buscan las leyes científicas sino es la generalización de una regularidad al máximo campo posible de aplicación, pero también sabemos que las leyes encuentran sus límites en el momento exacto en que salen de su campo de aplicación. Por ejemplo, la ley mas conocida (y desconocida) es la ley de la gravedad cuyo campo de aplicación es el de los cuerpos con grandes masas, pero del momento en que nos aproximamos al mundo de las partículas subatómicas dicha ley no rige puesto que la fuerza de gravedad es remplazada por fuerzas mas intensas como la electromagnética, la nuclear débil o la nuclear fuerte. Sin embargo es bien asumido que en las pretensiones de Newton al elaborar la ley de la gravedad, estaba el abarcar todo el universo con dicha ley y por lo tanto no esperaba encontrar limitaciones para esta en el campo de lo subatómico como ocurrió, esto porque las leyes siempre buscan la inmutabilidad y la simplicidad y dichos criterios se cumplirían en el mas estricto rigor si en la realidad se encontrara una sola ley que lo explicara todo y a partir de ella se dedujeran teorías e hipótesis para distintos campos. ¡Esa ley existe y existe del momento en que todo es concebible y lo que no es concebible no aparece hasta que la ley de la concepción lo hace perceptible! (sea cual sea dicha ley).

Para Einstein las dimensiones de tiempo y espacio representan un sistema de coordenadas (tal como una malla o una red de hilo) donde se posan la materia y la energía con lo cual adquieren una forma curvada (tal como una malla sujeta en sus extremos donde colocamos una bola de acero en su centro), pero al preguntarnos sobre el principio de esta materia y energía que se posan sobre dichas coordenadas, debemos pensar en algo lógico: la materia y la energía son antecedidas siempre por coordenadas espacio temporales, puesto que en estas y solo así se expresan. Las coordenadas de tiempo y espacio dibujan el todo en su completa extensión, pero solo se hacen visibles en su identificación específica como coordenada, como por ejemplo identificando el punto xy en un plano cartesiano, recién ahí es posible saber que en dicho plano existe una cantidad infinita de puntos y una cantidad infinita de segmentos. Esta identidad específica significa que el Todo se manifiesta única y exclusivamente en su particularidad espacio temporal y es con ese objeto que aparece dicha geometría espacio temporal del Todo para formar su contenido en un contexto determinado. El tiempo y el espacio son un recurso mental de configuración de la realidad donde el pensamiento asigna formas coherentes a sus impresiones, es decir, asigna conceptos a lo que percibe. Tiempo y espacio aparecen en la filosofía kantiana como categorías universales que la razón utiliza de manera permanente, así también para Einstein el tiempo solo existe como una secuencia de eventos a los cuales el observador otorga un sentido coherente. Entonces este tiempo y espacio que dan forma al todo se expresan en tanto se requiere de su presencia para concebir lo existente, o bien para contener lo aparente: el universo en toda su extensión. Esto sucede tal cual como requerimos de una agenda que organice nuestro día en un horario determinado para poder dar existencia a dicho día (aunque aveces dicha agenda no es mas que mental y se asocia a la espontaneidad) con la clara diferencia de que las métricas utilizadas en cada forma del tiempo y el espacio son distintas dado que para el tiempo-espacio del universo (o para lo que comúnmente llamamos universo) operamos con años luz mientras que para el tiempo de nuestro horario diario lo hacemos con horas y minutos.

Ahora, volviendo con la pregunta del principio del Todo, podemos decir que esta se refiere específicamente al principio de la "concepción del Todo" y esto en consecuencia con los argumentos precedentes se identifica con la aparición en escena del pensamiento que concibe al Todo otorgándole forma coherente tal como la de asignar tiempos como el segundo 10 elevado a -36 o 10 elevado a -43 que corresponde a la fase de Plank. Estos segundos solo son posibles de concebir como asimilaciones que ha hecho el pensamiento científico de la génesis del universo, o sea como una teoría científica de los albores del universo llamada Big Bang, pero en realidad no responden al verdadero principio del Todo o universo material que curva el tiempo y el espacio suministrado por el pensamiento, sino que hablan de hipotéticos procesos que sucedieron una vez que ya existía el universo y el pensamiento que lo concibe. Hasta aquí pareciera no haber contradicción con los planteamientos de Hawking que nos dicen que quizás es necesario pensar que el universo siempre ha existido y no reducirlo a un momento en que nacen las leyes de la materia y la energía, es aquí donde sus ideas se asocian a la "Teoría de Cuerdas" (Superstrings) y al Principio antrópico. Él nos explica que el Principio antrópico en su versión fuerte o débil se utiliza como recurso para comprender la existencia de cuatro dimensiones en nuestro universo y a la vez para comprender como es que no logramos percibir mas dimensiones si la misma teoría de supercuerdas las admite en 10 o 26 casos. Esto es porque la vida solo es concebible en un Universo de 4 dimensiones donde la gravedad del sol es la precisa como para que la Tierra se mantenga en órbita y aproveche su calor, de otro modo la Tierra se vería atraída al sol al punto de ser absorbida o mas bien desintegrada por este, o bien se vería progresivamente alejada de su campo gravitatorio al punto de extraviarse en el universo.

A mi parecer el principio del universo solo se explica como una simultaneidad con el pensamiento que lo concibe espacio temporalmente, con lo cual la génesis del todo es la separación conceptual o bifurcación de lo que en principio es una unidad: el universo/pensamiento, los cuales al separarse conceptualmente dan génesis a un proceso de diversificación del Todo en formas conceptuales como el tiempo, el espacio, la materia, la energía etc. obedeciendo a un progresión geométrica que parte en el 2 para extenderse al infinito a una velocidad exponencial. Es posible que la separación del Todo y lo que corresponde a Nada se encuentre numéricamente expresada en los números naturales puesto que la diferencia del Todo y la Nada es imperceptible a tal punto que parecen ser una Unidad (son la misma cosa) y por lo tanto infinito + 0 = 1, y de lo mismo extraemos que el uno es igual a la suma de dos elementos que a la vez son lo mismo pero en una manera especular, por lo que el comportamiento del cero en la matemáticas no es el mismo que el comportamiento del infinito, puesto que el cero en las ecuaciones científicas no aparece mientras que el infinito conduce a desechar una teoría por presentar anomalías o bien a su renormalización. Este comportamiento del todo y la nada o del infinito y el cero entendidos como reflejos o espejos el uno del otro (puesto que en realidad son lo mismo pero expresado de manera invertida) será discutido a lo largo de este blog que nació solo con ese fin, proponer una relación especular entre el pensamiento humano y el universo material. En Física cuando una partícula es tratada especularmente en experimentos y su comportamiento no es el mismo, es decir, no es ambidiestra, se dice que estamos ante partículas levógiras. Por su parte en Biología Molecular cuando se da el caso de dos moléculas que son iguales pero no se pueden superponer una y otra, se habla de quilaridad que es la base de la separación de hemisferios izquierdo y derecho en el cerebro y a la vez de la separación de lados en nuestra anatomía.

Esta composición de la unidad de dos elementos quilares (llámeseles quilares, levógiros o especulares) nos lleva a una nueva equivalencia 1 = 2. Así manejando la equivalencia del 0 con el 1 y del 1 con 2 se poseen las bases para explicar el principio del Todo como expresión del infinito. ¿Pero qué sucede si el universo es finito como tienden a plantear los modelos de Friedmann?, bueno dichos modelos también nos explican que actualmente el universo se está expandiendo lo cual en ningún caso otorga una magnitud finita estable. Sea cual fuera el caso el principio del universo no supone partir en el cero y terminar en el infinito puesto que eso sería redundar (por que todo y nada es lo mismo), sino mas bien lo que interesa aquí es concebir un punto genético que pueda ser expresado lógicamente y que dibuje o grafique aquel tan anhelado principio del universo (hasta aquí se asume todo tipo de contradicciones que a la postre constituyen el motor heurístico de esta propuesta). Por lo tanto el comienzo del Universo radicaría en la primera relación especular de la unidad que hasta entonces permanecía como singularidad. El momento de bifurcación lo concibo como una proyección o mejor aún como un reflejo en que el universo que todo lo contiene, se refleja en el pensamiento que todo lo concibe. Bajo esta óptica el pensamiento aparece en su manifestación genérica como un espejo que proyecta la imagen del universo, es decir, el pensamiento en su forma absoluta es el único pintor capaz de capturar el retrato del universo en la obra de más finos detalles. Este principio del universo por el cual nos preguntamos se graficaría como una hipérbole en que la curva del tiempo-espacio se corresponde en un punto genético con la curva reflejada de este tiempo y espacio (en el pensamiento) que posee la misma magnitud. Es por eso que la velocidad de la luz (C) que es de 300.000 kilómetros por segundo es superada solo por la velocidad del pensamiento de 90.000.000.000 (C al cuadrado), esto recordando que la progresión geométrica de razón 2 es la que define la diversificación del Todo, que solo es posible en el pensamiento conceptual.

El pensamiento históricamente se ha asociado a conceptos como la reflexión o la especulación de la filosofía, lo cual no es coincidencia puesto que dichos conceptos denotan la idea de reflejos y espejos que ilustran la relación entre el universo y el pensamiento. El Kibalyon, una obra metafísica que se remonta a los tiempos del imperio egipcio, y cuyo autor es Hermes Trismegisto plantea desde entonces: "El Todo es mental". Esta es la mas reveladora ecuación que me ha tocado conocer y que a la vez me he propuesto comprobar.